Los Agents Rurals de la Generalitat creen que una colilla podría haber sido la causante del incendio que, surgido el pasado viernes por la tarde en La Pobla de Montornès, ha acabado quemando casi 465 hectáreas en toda la comarca del Tarragonès.

El fuego, que se desarrolló en el oeste de la carretera TV-2041 y del núcleo de Bonastre, obligó a desalojar a una cuarentena de personas como medida preventiva, que tuvieron que pasar la noche del viernes en el Centre Cívic de Bonastre o en casas de familiares.

Este grupo de ciudadanos pudo volver a sus hogares el mismo sábado, una vez el fuego estuvo finalmente controlado. El domingo, dos jornadas después de que el fuego empezara a quemar, el incendio fue extinguido en su totalidad.

Según el Cos d’Agents Rurals, el fuego ha afectado concretamente a una superficie de 465,7 hectáreas. De estas, 232,5 pertenecen al municipio de Bonastre; 106,8 en Creixell; 115,5 en la Pobla de Montornès y 10,7, en Vespella de Gaià.