Catalunya inicia el diálogo para salvar la educación: así será el proceso y los debates que se abordarán

Ante el gran reto que tiene Catalunya por delante en cuanto a las aulas, el president de la Generalitat, Salvador Illa, anunció el pasado lunes que impulsará un debate en torno a la educación con todas las partes implicadas para alcanzar un "gran consenso de país". También anunció el compromiso de alcanzar el 6% del PIB de inversión en la educación, que es lo que marca como deseable la Ley de Educación de Catalunya y una demanda histórica de la comunidad educativa. El Consell d'Educació de Catalunya, que reúne a centros, familias, docentes, administraciones y mundo local, será el instrumento para albergar este debate para salvar la educación, si bien se espera que sea un proceso participativo abierto a toda la sociedad. Este lunes, el president Illa ha oficializado este encargo. Después, la consellera de Educació, Esther Niubó, y el presidente del Consell, Joan Manuel del Pozo, han dado el pistoletazo de salida al proceso, que se espera que termine en abril de 2027, y han ofrecido más detalles de cómo será y qué debates se abordarán.

La consellera Niubó ha explicado este lunes en rueda de prensa desde el Palau de la Generalitat que este diálogo colectivo deberá analizar las cuestiones sobre las que "no hay una visión compartida después de cambios sociales, educativos y tecnológicos". Niubó ha afirmado que es necesario "rehacer consensos" con la mirada puesta en la próxima década, veinte años después ya del Pacte Nacional per l'Educació de 2006, que desembocó en la Ley de Educación de Catalunya. Todo ello, para idear y llevar a cabo las acciones que sean necesarias "mejorar el sistema educativo y volverlo a situar a niveles de excelencia". La consellera ha justificado la elección del Consell como instrumento "idóneo" porque, con sus 75 miembros, representa a docentes, direcciones, centros públicos y concertados, familias, alumnado, sindicatos, agentes sociales, la administración y el mundo local.

La consellera ha admitido que dos décadas después, la educación y la sociedad "han cambiado" y ahora tenemos aulas más diversas, una sociedad más fragmentada, las tecnologías han irrumpido a un ritmo vertiginoso y hay malestar en los centros educativos. Así, Niubó ha aseverado que hace falta un momento de reflexión y un debate constructivo, sereno y con compromiso, que sume, que no divida la comunidad educativa y que deje atrás la crispación y la polarización, ha resuelto. Sobre qué carpetas se deben abordar, la consellera ha dicho que se trata de las cuestiones "donde hace falta un nuevo consenso" y ha mencionado, a modo de ejemplos, la acogida del alumnado recién llegado, la educación inclusiva, la formación y carrera docente, el debate pedagógico sobre el aprendizaje del alumnado, el papel de la tecnología en los centros o la autonomía de los centros. Todo ello, con el horizonte del 6% del PIB, que Niubó ha defendido como un objetivo que se debe conseguir de manera "progresiva y sostenible".

Niubó ha aseverado que este debate no debe ser el enésimo diagnóstico, porque ya hay muchos, sino que es "pasar a la acción" y superar el malestar acumulado por "necesidades desatendidas durante años", para dibujar un proyecto para la educación para la próxima década. El Govern quiere que todo el mundo tenga voz y la consellera avisa de que la educación "necesita estabilidad y esto requiere el máximo consenso social, político y educativo". Preguntada por si esto incluye a los partidos de extrema derecha, Niubó ha afirmado que se deben escuchar "todas las voces", para que puedan aportar. De hecho, este lunes el Govern ya ha enviado una convocatoria a todos los grupos parlamentarios con representación para reunirse el viernes por la mañana en el Palau de la Generalitat para abordar la cuestión educativa.

illa del pozo niubó reunio consell educació catalunya acn
Illa, Niubó y Del Pozo reunidos en el Palau / ACN

A su vez, el presidente del Consell d'Educació de Catalunya, Joan Manuel del Pozo, ha dado algunos detalles del calendario y el funcionamiento del proceso de diálogo. Antes, sin embargo, ha lamentado que después del curso "convulso" del año pasado, ha quedado en la comunidad educativa un ambiente "de enfrentamiento y desconfianza", por lo que ha hecho un llamamiento a la "serenidad" y a una deliberación "bien hecha", con honestidad y buena fe. Del Pozo ha explicado que la voluntad es que en el proceso participen cientos o miles de personas, pero que estará todo canalizado en cinco o seis temas de debate centrales acordados entre el Govern y el Consell con grupos dedicados a cada uno e invitados de todo tipo. Los grupos podrán ser de mínimo 40 personas y máximo de un centenar, según ha planteado.

En cuanto al calendario, este mes se acabará de concretar el procedimiento y en las próximas semanas se iniciará un proceso de escucha de posiciones e intercambio de información, que terminará hacia noviembre. Después, comenzará la deliberación, para establecer prioridades y ver cómo promover las ideas que hayan salido; un proceso que terminará en febrero. En marzo o abril habrá las conclusiones, que de manera intencionada debería ser antes de las elecciones municipales. En suma, medio año de trabajo por delante. Nada es definitivo todavía, sin embargo, ha advertido Del Pozo. La intención es que las conclusiones no sean solo reflexiones, sino que lleven propuestas concretas de acción.

El PP no participará

Desde el PP catalán, sin embargo, ya se han querido desmarcar del acuerdo de país por la educación que impulsa el Govern. El secretario general de los populares, Juan Fernández, ha confirmado este lunes que los suyos no participarán en la cumbre que Salvador Illa quiere celebrar esta semana, al considerar que se trata de "un teatro que no va a ninguna parte". En una rueda de prensa esta mañana, Fernández ha aseverado que para mejorar la educación en Catalunya se debe empezar por cesar a la consellera Niubó y cumplir las sentencias sobre un mínimo de castellano en la escuela. El PP cree que Niubó no puede liderar su Departamento porque es "incapaz" de resolver el problema y ponerse de acuerdo con los sindicatos. "Este modelo de la educación ha entrado en quiebra", ha dicho, y por eso ha afirmado que Catalunya "no necesita pactos, observatorios, comités de expertos o más tenderetes", sino un "cambio radical".