Catalunya ha ganado esta semana una nueva máquina expendedora de excedente alimentario, que se ubica en La Seu d'Urgell, informa la agencia ACN. En concreto, se trata de una máquina que se ha instalado en el vestíbulo del edificio de Les Monges de la capital del Alt Urgell, y que ofrecerá las sobras de comida hecha en la cocina del Institut Joan Brudieu. Esta instalación se hace por iniciativa del proyecto Rexcatèring, que persigue impedir el desperdicio de los excedentes que se generen en los comedores escolares. Con estas máquinas lo que se persigue es hacer más fácil a la ciudadanía el acceso a alimentos de calidad. El sistema que ahora llega a la Seu se ha importado del País Vasco; allí ya funciona en una cuarentena de comedores colectivos. Una máquina expendedora igual que esta se instaló el año pasado en el Institut Escola Bellver de Cerdanya.
El proyecto ha obtenido financiación del Departament d'Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació, con la colaboración de la Fundación Residuo Cero (FRC) y la Plataforma Aprofitem els Aliments, con un presupuesto de unos 11.000 euros. El dispositivo incluye un abatidor de temperatura, que permite pasar la comida de 65 a 4 grados rápidamente, un termosellador para cerrar los envases y una termoimpresora para etiquetar las raciones, todos con elementos fungibles compostables. El servicio está ligado a una plataforma informática que hace el seguimiento del excedente generado y de las raciones retiradas. Esto es lo que debe permitir ajustar más adelante las cantidades de comida que se elaboran en la cocina del Institut Joan Brudieu.
Lentejas y tortilla para el primer día
En el primer día de funcionamiento, la máquina expendedora se ha estrenado con una treintena de raciones de lentejas y tortilla sobrantes del día anterior. Se irá rellenando diariamente a media mañana y las raciones se podrán recoger durante el horario de apertura del centro cultural Les Monges, de 8 a 22 horas los días laborables. Durante el primer año serán gratuitas; más adelante tendrán un precio simbólico todavía por determinar. El alcalde de La Seu d'Urgell, Joan Barrera, ha justificado la ubicación escogida para evitar que el aparato quede expuesto a la intemperie y al vandalismo, y porque se trata de un espacio con mucha afluencia de gente.
Gaby Susana, de la Plataforma Aprofitem els Aliments, ha comentado que la iniciativa nació en el País Vasco y que en Catalunya están liderando la implementación con un servicio “llave en mano” de gestión integral del desperdicio en los comedores colectivos, ampliable en un futuro a residencias y hospitales.