Una explosión y el posterior incendio de un camión de señalización vial ha hecho girar todas las miradas esta mañana. La espesa y espectacular columna de humo negro se alzaba por encima de los edificios de Comte Borrell y Sepúlveda. 

El conductor del camión ha resultado herido mientras intentaba apagar el fuego del camión. El SEM lo ha trasladado al hospital Clínic de Barcelona donde lo atienden de las heridas. No está grave.

Todavía se desconocen las causas que han provocado el incendio. El fuego ha quemado dos coches más y un contenedor de basuras. Las calles continúan cortadas a la circulación del tráfico hasta que no se retire el camión de la empresa de mantenimiento de la señalización vial que contiene todavía material inflamable. 

Testigo de cerca

Un testigo con las iniciales O.L. lo ha visto todo de cerca y desde el primer minuto. Él es el propietario de un negocio, que está situado justo en frente de donde se ha incendiado el camión. Él explica a El Nacional que el conductor del camión se ha dejado la máquina de la pintura para marcar las líneas blancas en el asfalto encendido mientras iba a tomar un café.

Mientras estaba en el bar de enfrente, el camión ha empezado a arder porque las latas de pintura han reventado. El conductor ha cogido un extintor del bar y ha intentado apagar el fuego, pero ha acabado quemándose las manos. Por ello, se lo ha tenido que llevar la ambulancia.

El propietario del también les ha dado un extintor que ha quedado completamente vacío. En un principio, el testigo reconoce que se ha asustado porque en el negocio hay máquinas que son inflamables. Pero, finalmente, todo ha quedado en un susto.