La angustia de los familiares los ha llevado a la búsqueda de víctimas del accidente de Adamuz en las redes, en un contexto en el que la identificación de heridos y muertos no es fácil. En este contexto, el 112 de Andalucía ha pedido que las personas que iban en los trenes y que están bien lo publiquen en las plataformas para que lo vean las familias y los amigos. Ahora bien, el problema es que en este tipo de accidentes a menudo se pierden los teléfonos móviles, así como la documentación que permite identificar a las víctimas.
Una de las personas a las que buscaban era Míriam Alberico, de 27 años, que iba en el tren con destino Huelva. "No sabemos nada de ella desde hace mucho tiempo", decían en Twitter poco antes de medianoche. Doce horas después, este lunes por la mañana, la misma persona que la buscaba informaba de que la mujer estaba hospitalizada, pero que aún no sabían exactamente en qué hospital.
Una de las historias que han provocado más eco ha sido la del "Richi", que iba en el Alvia Madrid-Huelva. Se llama Ricardo Chamorro, de 57 años, y su hijo todavía lo buscaba este lunes por la mañana.
A las tres y media de la madrugada, Álvaro pedía ayuda en las redes para encontrar a su padre, Andrés Gallardo. "Llevamos desde las 21 intentando contactar con mi padre, venía en el tren dirección Huelva", ha dicho. Este lunes por la mañana, aún no habían podido contactar con él y nadie ha encontrado registro de él en ningún sitio.
Más de lo mismo con el tío de Antonio Vázquez, Rafael Millán Albert, del que no sabían nada a las once de la noche. De su pareja, sí. "Se encuentra bien", han dicho por las redes. Él se encontraba en los primeros vagones del Alvia.
Y a las siete de la mañana aún no habían encontrado a toda una familia de Huelva: Pepe Zamorano, Cristina Álvarez y sus dos hijos, Félix y Pepe.
