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La Bressola está de celebración por partida doble. Por un lado, porque este miércoles ha celebrado el acto central de su 50 aniversario y, por otro lado, porque ya pueden decir que han "estabilizado" la situación económica un año después de los problemas financieros que sufrió esta institución educativa de la Catalunya Nord. En este sentido, el presidente de la entidad, Guillem Nivet, ha afirmado desde el Palacio Real de Perpiñán que han salido "reforzados" de la crisis económica y que han "repensado" el modelo sin prescindir de "nadie". Nivet también ha defendido que el lema de la conmemoración '50 años sembrando futuro' quiere ser una reivindicación para que no se convierta en un acto de nostalgia sino de una celebración de los retos de futuro.

Precisamente, Nivet ha hablado de los objetivos de la escuela, como la apertura del Liceo proyectado en el Monasterio del Vernet, del cual el presidente de La Bressola ha asegurado que ya tienen todos los permisos y que están "trabajando" para conseguir la financiación para poder inaugurarlo "de aquí a uno o dos años". Además, también ha destacado la necesidad y la voluntad de abrir nuevas escuelas porque, ha dicho, son la "base". Por eso, ha insistido en que "ahora es el momento" de sacar adelante el proyecto "más ambicioso" de La Bressola para afrontar la educación superior. "Es importante mantener el calor", ha asegurado.

Por su parte, el conseller de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, ha afirmado que La Bressola es un "referente" en el sur y ha defendido el compromiso del Govern con el proyecto. En relación con esto, ha recordado que la Generalitat incrementó en 150.000 euros la financiación tan pronto como supo que la entidad tenía problemas económicos.

El 2025, el año más difícil de La Bressola

Los problemas económicos de La Bressola se remontan al 2025, cuando la entidad hizo un grito de auxilio, alertando de que si no mejoraba la situación, en mayo de aquel año no podrían pagar el salario de sus 110 trabajadores. Por eso, pedían ayuda "urgente" al Departamento de los Pirineos Orientales y a la Región de Occitania, alertando de que si no recibían el apoyo suficiente, se verían abocados a pedir a las familias que aumentaran sus aportaciones y, posiblemente, a cerrar alguno de los nueve centros —siete escuelas de primaria y dos de secundaria— de enseñanza inmersiva en catalán.

El grito de auxilio de La Bressola tuvo respuesta y la población se movilizó para reclamar apoyo económico por parte de las instituciones. Además, diversas instituciones hicieron donaciones a la campaña que recogió 185.000 euros y la Generalitat de Catalunya aumentó su dotación excepcionalmente con 150.000 euros, que se sumaron a la funcional de 650.000 euros anuales.