Los Bombers, en alerta por una posible situación crítica aunque los grandes incendios estén estabilizados

El fuego no da tregua a Catalunya. Estas últimas semanas han estado marcadas por incendio tras incendio, en algunos casos, como ayer, miércoles 8 de julio, con simultaneidad, en que han quemado hasta cuatro grandes fuegos a la vez en nuestra casa. Ayer miles de afectados por toda Catalunya vivieron las llamas muy de cerca. Alrededor de 13.000 personas quedaron confinadas en sus hogares por el riesgo del fuego y del humo, una situación que, por suerte, mejoró con la llegada de la noche, y se pudieron levantar casi todos los confinamientos y estabilizar los fuegos que azotaban Catalunya.

Hoy parece que la situación ha mejorado, aunque no debemos dormirnos en los laureles. Tal como han recordado constantemente la consellera de Interior, Núria Parlon, y el jefe de los Bombers, David Borrell, la situación actual es muy delicada, con la ola de calor activa, una humedad tan baja que rompe récords y el viento de marinada. Si bien la situación es mejor que ayer, tal como se puede ver en el mapa en directo de ElNacional.cat, esto no quiere decir que los Bombers no tengan que trabajar. Actualmente, hay más de una veintena de incendios activos repartidos por Catalunya, los más grandes están estabilizados, pero hay otros que queman sin control y que podrían tener una evolución drástica a lo largo de la tarde.

El riesgo de incendio sigue creciendo

El trabajo constante de los Bombers ha permitido estabilizar los grandes incendios de ayer en Navarcles, el Pla de Manlleu, Sentmenat o Gavà, entre otros. Asimismo, también se han estabilizado un par de fuegos más en Guimerà y en la Anoia, y se ha podido controlar el de la Bisbal d'Empordà. Más de 130 dotaciones continúan activas para hacerse cargo de estos fuegos para evitar que vuelvan a salirse de control. Aunque el episodio de incendios haya mejorado, los Bombers continúan bien alerta, vigilando la evolución de los fuegos para evitar que empeore la situación. Con la entrada de la tarde, el peligro crece, ya que el sol lleva horas calentando el terreno y facilita que las llamas se propaguen. La baja humedad y la ola de calor hacen que la más pequeña de las chispas pueda acabar causando un nuevo incendio.

Los Bombers también temen un nuevo caso de simultaneidad con múltiples incendios activos a la vez que les obliguen a repartir sus unidades, cosa que limitaría su capacidad de actuación. El inspector Oriol Carbonell ha explicado que el riesgo es todavía más elevado que ayer, ya que es "acumulativo" y crece con cada día que pasa. De la misma manera, piden mucha previsión y prudencia a los civiles para evitar la aparición de nuevos incendios que compliquen todavía más este precario equilibrio que se ha podido alcanzar, y recuerdan que los recursos de los Bombers son limitados.