El Juzgado número 1 de Tarragona ha archivado provisionalmente la causa contra el agente de los Mossos d'Esquadra que conducía la unidad ARRO (antidisturbios) que atropelló a un joven de 17 años durante los disturbios del 2019 contra el encarcelamiento de los líderes independentistas. Así, la sentencia niega que el atropello fuera intencionado porque los peritajes han demostrado "la falta de visibilidad" del vehículo, "la escasa velocidad" a la cual iba y que la víctima estaba detrás de un contenedor. La resolución afirma que no era posible "evitar" el atropello porque el vehículo del ARRO que atropelló al manifestante sufrió una golpe provocado por otro vehículo de los antidisturbios que chocó previamente con un contenedor. Ahora, el tribunal da cinco días para presentar un recurso de reforma o apelación.
El atropello se produjo durante la noche del 17 de octubre en el marco de las protestas contra la sentencia del juicio del procés. La causa se abrió aquel mismo mes, pero por sentencia del Tribunal Constitucional, se estimó el recurso de amparo y se anuló el sobreseimiento y los recursos de reforma y apelación que también se habían resuelto más tarde. Pero el 26 de abril del año pasado se reabrió la causa, se tomó declaración y se hizo un reconocimiento médico forense a la víctima del atropello, que tenía 17 años en el momento de los hechos. También se requirió a los Mossos d'Esquadra una copia del seguro del vehículo implicado en los hechos y se citó a declarar los agentes investigados.
⚠️Llevamos años diciendo que conducir a toda velocidad en contexto de manifestación para dispersar es muy peligroso.
— IRIDIA (@centre_IRIDIA) October 16, 2019
Y esta noche una furgoneta de la Arro de @mossos ha atropellado así a una persona en Tarragona. Es muy grave. pic.twitter.com/UbSNfWZRil
Según las diligencias practicadas, no existe culpa penal en la conducta de los agentes. Para el juzgado número 1 de Tarragona, la versión policial coincide con los hechos, corroborados con imágenes y el informe policial. A su vez, los agentes argumentan que la intervención tenía el objetivo de disuadir a los manifestantes en medio de un contexto de "gran violencia". En esta línea, el informe técnico de los Mossos d'Esquadra apunta que el conductor de la furgoneta policial no pudo evitar el atropello y que actuó siguiendo las órdenes de su superior. Concretamente, los manifestantes colocaron un contenedor en medio de la calle y a raíz de eso la furgoneta chocó. Y el denunciante quedó detrás de uno de estos elementos sin que el conductor del vehículo se diera cuenta de su presencia.
Así pues, la sentencia no atribuye la culpa al conductor y al resto de agentes que intervinieron en la actuación. Cabe decir que la víctima necesitó 40 días para recuperarse de las lesiones, tres de los cuales con ingreso hospitalario.
Pues bien, el sindicato SAP-FEPOL celebra el archivamiento de la causa judicial, pero lamentan que la investigación de este caso se "utilizó" por parte de diferentes asociaciones para "desprestigiar" el cuerpo de los Mossos d'Esquadra, acusando las unidades fuerzas de seguridad de actuar de manera desproporcionada a pesar de que "quedó acreditado el contexto de gran violencia de los manifestantes".