La previsión del Ministerio de Transportes es reabrir con normalidad el tramo de la autopista AP-7 afectado en Gelida (Alt Penedès) la semana del 9 de febrero. Así lo ha confirmado el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, este miércoles en declaraciones a 3Cat. "Lo más normal" es este plazo, de acuerdo con los cálculos de la dirección general de Carreteras, si bien Santano ha precisado que el día concreto de reapertura puede variar en función de si llueve o hay otros elementos meteorológicos adversos "que complican el trabajo". Asimismo, la intención de Transportes es abrir al menos uno de los carriles, el interior, el lunes o martes de la semana que viene.
José Antonio Santano ha admitido que el corte en la AP-7 en sentido sur provoca complicaciones importantes en la movilidad y ha señalado que ha visto colas a lo largo de los últimos días. Este jueves por la mañana, la AP-7 ha acumulado tres kilómetros de retenciones entre Martorell y Catellbisbal, en el punto de desvío hacia el A-2. "Estamos haciendo todo lo que está de nuestra mano, yendo a la máxima velocidad posible", ha apuntado el responsable de Transportes del Gobierno. A lo que ha añadido que lo que es "fundamental" es garantizar la seguridad. "No nos podemos permitir cometer un error porque estemos desarrollando la obra con el paso de los vehículos", ha argumentado Santano.
La autopista AP-7 se ha vuelto a cortar totalmente este miércoles en Gelida en un tramo de tres kilómetros y medio en sentido sur porque los trabajos sobre el talud derrumbado afectan a los tres carriles. El nuevo corte lo pidió el Ministerio de Transportes después de comprobar que la excavación que se está haciendo hasta llegar a terreno estable afecta también parte del carril de la derecha. El corte afecta el tramo Martorell-Castellbisbal y el Servei Català de Trànsit desvía ahora mismo la circulación de vehículos por la carretera A-2. Se está excavando el talud derrumbado hasta que se encuentre terreno estable y se tendrá que excavar parte del carril de la derecha. Así, para continuar los trabajos también se debe trasladar la maquinaria hacia otros carriles.
Tensión tras el accidente de tren en Gelida
La AP-7 quedó cortada en sentido sur entre Martorell y Sant Sadurní d’Anoia por motivos de seguridad tras el accidente ferroviario mortal del pasado 20 de enero en Gelida, en el que un muro de contención de la autopista cayó sobre un tren y provocó la muerte de un maquinista en prácticas y varios heridos. El corte se hizo al día siguiente del trágico suceso a petición del Ministerio de Transportes para prevenir riesgos ante la posible inestabilidad del terreno y de la infraestructura. En un primer momento se interrumpió totalmente la circulación en esta zona en sentido Tarragona porque los técnicos pudieran inspeccionar el estado de la vía. El sábado al mediodía se reabrió un carril en sentido sur a la altura de Martorell, después de que los técnicos del Ministerio de Transportes que estaban evaluando el talud que cedió aseguraran que hacerlo era "perfectamente seguro" porque el derrumbe fue en la parte exterior y no en el suelo de la autopista. De esta forma, se pudo recuperar una circulación limitada mientras continúan los trabajos de reparación de las estructuras dañadas.
