El incendio forestal en la Vall d'Uixó continúa quemando sin control en este municipio de la Plana Baixa, en el País Valencià, donde ya ha arrasado 7.200 hectáreas. Aunque los efectivos (400 terrestres y 25 aéreos) que se han desplegado en la zona han contenido la propagación de unas llamas que comenzaron el sábado, no la han estabilizado ni controlado. Lo ha explicado el conseller de Emergencias e Interior de la Generalitat Valenciana, Juan Carlos Valderrama, que ha comparecido ante los medios de comunicación después de una reunión del Cecopi. Entre los asistentes de este encuentro estaba el presidente del Consell, Juanfran Pérez Llorca. Respecto al último balance, publicado este domingo por la noche, hay 700 hectáreas más quemadas durante la noche, unas horas en que las condiciones meteorológicas para la extinción han mejorado. Con todo, todavía no son seguras, ya que las rachas de viento pueden alcanzar los 30 km/h este lunes y provocar que el fuego salte y surjan nuevos focos.
Desde los sistemas de emergencias avisan que es "imposible" que este lunes se pueda dar por estabilizado el incendio, que avanza hacia el pueblo de Eslida. "Queda mucho trabajo por hacer", advierten los Bomberos, en alerta por las rachas de viento después de haber contenido la propagación. A estas alturas, hay 64.000 personas confinadas, correspondientes a los habitantes de la Vall d'Uixó, Betxí y Onda, y se han evacuado a los vecinos de una serie de municipios, pedanías, barrios y urbanizaciones por el acercamiento de las llamas. A las 15:30 se ha convocado una nueva reunión del CECOPI donde se analizará la situación en todos estos pueblos de la zona afectada. Si se considera que el peligro ya ha pasado, las autoridades valencianas podrían autorizar que los vecinos de alguno de los municipios evacuados vuelvan a casa. Según las estimaciones de la Generalitat, esta medida afecta a unas 16.000 personas, pero reconocen que, por las vacaciones de verano, las cifras pueden bailar.
Ya se superan las hectáreas quemadas en 2025
Después de un fin de semana en que buena parte de la atención mediática se ha desplazado a los incendios de Madrid y Ávila, que se han convertido ya en el peor de la historia de España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha desplazado hasta la Plana Baixa. Lo ha hecho para analizar la situación y comparecer ante la prensa acompañado de su delegada en el País Valencià, Pilar Bernabé (que fue la cara del PSOE durante la tragedia de la DANA) y el presidente Pérez Llorca. "El patrón es evidente. La emergencia climática eleva de manera exponencial la expansión y el nivel de los incendios forestales", ha lamentado Sánchez, recordando que este año ya se han quemado 170.000 hectáreas en solo siete meses, superando ya las 130.000 de todo el 2025.
