José Luis Rodríguez Zapatero ha pedido en un escrito presentado al juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama apartar a la Joyería Yanes como perito designado por el mismo magistrado para realizar la segunda tasación de las joyas por las que se le investiga. La defensa del expresidente del Gobierno expone que Juan Yanes López intervino el pasado 26 de mayo en el programa "Más Vale Tarde" (La Sexta), donde examinó fotos de las joyas del sumario y declaró que un grupo de piezas tenía "un valor aparentemente incalculable", que "para mí son piezas auténticas" y que el conjunto podría valer "un par de millones" de euros.
En aquella misma intervención, Yanes llevó al plató una pieza similar a una de las encontradas en la caja fuerte de Zapatero y dijo que costaba 100.000 euros. En este escrito al que ha tenido acceso este periódico, la defensa contrapone esta cifra ("cerca de dos millones") con la tasación previa de Ansorena, que valoró el lote en 1.323.915 euros, para subrayar la disparidad de criterios. El escrito argumenta que estas declaraciones públicas afectan la apariencia de imparcialidad, y sostiene que los peritos de Yanes difícilmente se podrán desvincular de lo que ya dijo públicamente su director general, por el daño reputacional que supondría para la empresa.
En cualquier caso, en un escrito presentado este miércoles, la defensa de Zapatero ya aclaraba que "no acepta ni hace propia" la tasación que en un primer momento hizo la joyería Ansonera por encargo del mismo juez. La conclusión fue que la fortuna ascendía a un valor de 1,3 millones de euros.
Zapatero asegura que las joyas son un regalo del rey de Arabia Saudita en 2007
En ese mismo escrito, Zapatero aseguraba que investiga el caso Plus Ultra que las joyas encontradas en la caja fuerte de su despacho proceden de un "obsequio" realizado por la Casa Real de Arabia Saudí en junio de 2007, cuando él era el inquilino de la Moncloa. El socialista señala que la colección se entregó en la que era entonces su "vivienda familiar", el palacio presidencial, "con motivo del viaje oficial realizado a Madrid por el monarca saudí Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud los días 18 y 19 de junio de 2007".
En ese escrito, el expresidente señala que quiere "esclarecer" que la colección recibida se trata de tres juegos de joyería "de similar estructura, basados en un mismo diseño tradicional y diferenciados esencialmente por las gemas que los componían", rubíes, esmeraldas y zafiros, que son "la parte más valiosa de las piezas a las que se refiere la investigación, hasta superar el 90% del valor total". Argumenta que "se trató de una atención estrictamente personal, aceptada por deferencia y como muestra de agradecimiento y respeto" hacia el monarca. "Por eso las piezas a las que hacemos referencia se guardaron y permanecieron guardadas durante todo este tiempo, junto a las de origen familiar y otros regalos de amigos, sin uso ni destino alguno, y sin conciencia de su valor material", añade su defensa.