El portazo de Junts resuena este viernes de punta a punta de las portadas. El partido de Carles Puigdemont es el gran protagonista del día. Y no es para menos. La crisis de la vivienda, que hace días que ha dejado los despachos para ocupar calles y plazas, desemboca hoy en el Congreso en una votación especialmente incómoda para Pedro Sánchez. Los siete diputados de Junts han decidido votar en contra de los dos decretos aprobados el martes por el Consejo de Ministros y exigen al Gobierno que los retire y los rehaga. La Moncloa, sin embargo, no quiere ceder. Ha descartado dar marcha atrás y mantiene la votación porque, en palabras del ejecutivo, los grupos "se retraten". La imagen que deja el quiosco es bastante clara: Junts vuelve a tener la llave y, esta vez, ha decidido cerrar la puerta. El Gobierno no piensa retirar los decretos, Junts no está dispuesto a facilitar su aprobación y será el Congreso quien tendrá que traducir hoy este choque político en votos. Después de días de protestas, una acampada en la Puerta del Sol y negociaciones contrarreloj, la vivienda ya no es solo una crisis social. Se ha convertido también en una nueva prueba de resistencia para la mayoría que sostiene a Sánchez, en un momento en que el debate sobre la duración de la legislatura vuelve a planear sobre la política española y ya se empieza a especular con un posible adelanto electoral.
La fotografía de las portadas es casi monocolor. El País abre con "Junts rechaza los dos decretos a pesar del clamor en las calles" y pone el foco, precisamente, en esta contradicción tan difícil de disimular: la decisión de los independentistas llega cuando la presión social por la vivienda se ha disparado después del desahucio de Maricarmen Abascal. El diario recuerda que el PNV y Coalición Canaria apoyarán una de las iniciativas y que Podemos avalará ambas, pero los números son inapelables: el no de Junts deja el principal decreto sin los apoyos necesarios para su aprobación en el Congreso.
La Vanguardia también entrega el gran titular a la crisis: "Junts tumba los decretos de vivienda y pide al Ejecutivo que los rehaga". Los de Carles Puigdemont defienden que las normas pueden perjudicar a los pequeños propietarios y reclaman empezar de nuevo, negociar otro texto y dejar atrás lo que consideran un "parche". La Moncloa no compra este planteamiento. Y es que los siete votos de Junts vuelven a pesar como una losa: especialmente en el primer decreto, que todavía podía tener alguna posibilidad si el grupo independentista optaba por la abstención.
El Mundo sube un punto el dramatismo político con "Junts rechaza los decretazos y deja a Sánchez sin opciones". La cabecera presenta la votación como una nueva muestra de la fragilidad de la mayoría parlamentaria del ejecutivo y recoge el argumento de Junts de que algunas de las medidas pueden acabar reduciendo la oferta de alquiler. Una lectura similar se respira en el ABC, que titula: "Junts rechaza los dos decretos del gobierno español: 'Así, no. Son una chapuza'". Y, justo al lado, le echa gasolina con otro dato: "El mercado del alquiler pierde 4.290 viviendas en tres días por la inseguridad jurídica".
La Razón todavía estira más la cuerda política: "Junts rechaza los dos decretos y Sánchez pierde el Congreso y la calle". La portada liga el revés parlamentario que se vislumbra con la contestación social que sigue viva en la Puerta del Sol, en la plaza Catalunya y en las calles. El mensaje es claro: la Moncloa ha decidido llegar hasta el final, y deberá asumir el coste de mantenerlos incluso sabiendo que, con el posicionamiento anunciado por los grupos, uno de los textos tiene muy pocas opciones de superar la votación. Es una apuesta arriesgada. Los decretos necesitan más votos favorables que contrarios para quedar convalidados y, con las posiciones anunciadas por los grupos, los números no acaban de salir, pero aun así el ejecutivo quiere que la derecha, y en concreto Junts, "se retrate ante generaciones".
También El Periódico sitúa al partido de Puigdemont en el centro de la escena: "Junts rechaza los dos decretos de vivienda y exige su retirada". El diario recoge el argumento de los de Puigdemont de que las medidas no aseguran la construcción del millón de viviendas que, según la formación, necesita España y que algunas de las protecciones a los inquilinos pueden provocar el efecto contrario al buscado: que más propietarios retiren pisos del mercado. Aquí hay, de hecho, una de las grandes batallas de fondo. Ya no se discute solo cómo proteger a quien vive de alquiler, sino hasta dónde se puede apretar el mercado sin hacer que la oferta todavía se encoja más.
El Ara va más al grano y lo formula sin mucho rodeo: "Junts decide hacer caer el decreto antidesahucios". El diario recuerda que el PNV, Podemos y Coalición Canaria apoyan el proyecto que quiere evitar que personas vulnerables acaben en la calle, mientras Junts pide retirarlo y volver a negociar. La portada deja al descubierto un dilema político que hoy será difícil de esquivar: Junts deberá defender su no en medio de una fortísima presión social, y el gobierno deberá explicar por qué lleva los textos a votación sabiendo que no tiene asegurada la mayoría.
Y mientras casi todos los diarios tienen los ojos puestos en el Congreso, El Punt Avui va por libre y obvia el tema del día en su portada. El dossier de apertura gira hacia la cultura y reivindica la memoria femenina del "punk" barcelonés con "Memoria del 'punk' con voz de mujer". Más abajo, sin embargo, en el espacio dedicado al día de ayer, reserva espacio para el aniversario del 1-O con otro titular cargado de simbolismo: "1-O, el embate se mantiene". Como el día anterior, el rotativo catalán es el único que le dedica a esta fecha histórica para Catalunya un espacio en su portada, a pesar de que la jornada acabó con graves altercados ante la Jefatura de Via Laietana.
Hay, además, un segundo hilo que atraviesa varias portadas y que no es menor por las consecuencias que puede tener en las relaciones entre España y Marruecos, en plena crisis migratoria: la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla. El ABC destaca que "Los Reyes visitarán sin Sánchez Ceuta y Melilla al día siguiente de la Fiesta Nacional"; La Vanguardia remarca que "Los Reyes irán a Ceuta el día 13, pero no Sánchez", y El Mundo todavía lo lleva un poco más lejos con "Los Reyes irán a Ceuta y Melilla después de la Hispanidad sin llamar a Mohamed VI". Otro frente delicado para la Moncloa, sí. El debate de política general en el Parlament de Catalunya tampoco ha tenido ningún éxito en las portadas. En clave internacional encontramos otros temas que han captado la atención de algunas cabeceras, como el caso de Christa Pike, una reclusa condenada a muerte que ha sobrevivido a dos inyecciones letales en una ejecución fallida en Tennessee. Pero hoy cuesta competir con el ruido de fondo de la vivienda, porque es aquí donde se juega la jornada política: en la calle, en el Congreso y, como dejan claras las portadas, también en el quiosco.







