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Una primavera lluviosa y el inicio de la ola de calor estival son el cóctel perfecto, el "escenario ideal", para disparar el número de las poblaciones de mosquitos y cucarachas en Catalunya, según ha advertido la Asociación Catalana de Empresas de Salud Ambiental (ADEPAP) en un comunicado emitido este martes. Con motivo del Día Mundial del Control de Plagas, que se celebra este 6 de junio, la entidad ha hecho una previsión sobre la presencia de estos animales en el medioambiente catalán en la que ha alertado de que el verano de 2026 será "especialmente complejo" desde el punto de vista de la salud ambiental. Según la ADEPAP, las lluvias registradas durante los meses de marzo y abril en zonas del prelitoral catalán, el delta del Ebro o las comarcas gerundenses, sumadas al pronunciado ascenso térmico vivido durante la segunda quincena de mayo, han creado este escenario favorable para la proliferación de organismos como insectos y otros artrópodos. 

El agua acumulada en recipientes y zonas naturales, combinada con temperaturas que en abril ya superaban los 25 grados, puede disparar la presencia de mosquitos esta temporada. La mosca del mosquito tigre, de actividad diurna y capaz de criar en pequeñas acumulaciones domésticas de agua, sigue siendo la "principal amenaza urbana" por su capacidad de transmitir enfermedades como el dengue, el zika y el chikungunya. Paralelamente, el mosquito común, de hábitos nocturnos, actúa como el principal transmisor del virus del Nilo occidental. García ha advertido que "no podemos bajar la guardia" porque el aumento de la movilidad internacional y el cambio climático "están convirtiendo enfermedades antes exóticas en riesgos reales y autóctonos". De cara a la temporada estival, ADEPAP recomienda eliminar cualquier punto de agua estancada, asegurar la hermeticidad de los edificios y recurrir a profesionales especializados ante una infestación, ya que los insecticidas domésticos "pueden dispersar la plaga y generar resistencias".

También el cambio en las temperaturas está provocando, según han observado desde el sector, una "clara tendencia a la desestacionalización de las plagas" por las temperaturas suaves que se dan cada vez de forma más recurrente en invierno. "Las temperaturas suaves que arrastramos desde el invierno hacen que los ciclos de reproducción no se detengan o lo hagan muy poco tiempo, y las lluvias de primavera han sido el detonante definitivo para una eclosión masiva desde mayo", ha señalado.

Las cucarachas también se adelantan

Pero no solo de mosquitos, también de otras plagas urbanas como las cucarachas o ratas. Este año se ha tenido que adelantar la campaña de control de cucarachas de nuevo al mes de abril, especialmente por la proliferación de la cucaracha americana, de color marrón rojizo y grande, en alcantarillas y edificios. La cucaracha alemana, más pequeña y clara, aparece de forma más frecuente en viviendas y locales de restauración, de manera que las actuaciones preventivas se han tenido que adelantar y reforzar ante una temporada de plagas "cada vez más larga", según Garcia.

Finalmente, advierten también que se ha de "extremar la precaución" con las ratas después del brote de hantavirus detectado este mes de mayo en un crucero en el Atlántico y que ha dejado decenas de personas todavía en cuarentena en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla de Madrid. Aunque las ratas son una plaga presente todo el año, es en verano cuando son más visibles, y este año el foco se centra en el ámbito sanitario a causa de la condición de reservorios de enfermedades zoonóticas graves. Sin embargo, Garcia ha trasladado un mensaje de tranquilidad, ya que la transmisión de hantavirus de persona a persona es "muy extraña" y en Catalunya el riesgo es mínimo.