El abogado del menor de 17 años y vecino de Sant Sadurní d'Anoia, encerrado en un centro de Justicia Juvenil, acusado de haber promovido a través del canal Blocus disturbios y saqueos en comercios de Barcelona, el pasado 24 de octubre, ha pedido a la Audiencia de Barcelona que revoque la medida y dicte su libertad vigilada. El abogado Martí Cànaves expone que el equipo técnico (formado por educadores y psicólogos ) recomendó una "intervención en medio abierto" del chico porque tiene un "entorno familiar estable", pero la Fiscalía propuso y el juez de Menores decretó "sin suficiente justificación" su internamiento en un centro cerrado, según el recurso al que ha tenido acceso ElNacional.cat este viernes. Precisa que se le hace una "acusación genérica", contraviniendo la Convención de los Derechos del Niño, y que "no se puede justificar por razones de interés político" como en su caso.
Además, el letrado reclama que se investigue "el verdadero origen de la convocatoria digital, identificar a quienes promovieron y organizaron su difusión y determinar si existieron actuaciones coordinadas de captación de participantes". Sostiene que el menor entró en uno de los chats de Blocus al recibir una convocatoria en TikTok. Ciertamente, por ahora, la decena de detenidos, entre mayores de edad y menores, son considerados instigadores, pero no creadores de Blocus. En este sentido, el juez ha dejado en libertad vigilada a los dos menores detenidos en Lleida, según informa el TSJC este viernes, mientras los Mossos han anunciado otro menor detenido, en este caso en la comarca del Vallès Occidental, acusado de difundir la convocatoria de vandalismo de Blocus
Sin material sustraído
En el atestado, los Mossos d'Esquadra sostienen que el menor entró en el grupo de WhatsApp Joyerías BCN 24 e hizo comentarios para entrar en las tiendas. En este chat también se identificó a un chico de 18 años, a quien se le encontraron dos katanas y un arma de fuego en su domicilio, y que ingresó en prisión provisional. En cuanto al menor de Sant Sadurní, su defensor sostiene en el recurso que en el registro en el domicilio familiar no se le encontró ningún objeto supuestamente sustraído en el vandalismo de Barcelona, donde la policía indica que fue identificado. Además de la libertad vigilada, su abogado pide que se le imponga una medida educativa, como "el uso responsable de las redes sociales y las aplicaciones de mensajería instantánea, y formación básica en derechos y responsabilidades, además de las restantes actuaciones de seguimiento personal".
Ni creador o administrador del grupo
El abogado del menor insiste en que "la gravedad que puedan presentar determinados hechos de perturbación del orden público no autoriza a presumir que todas las personas relacionadas con las comunicaciones investigadas ejercieran idénticas funciones, compartieran un mismo grado de intervención o participaran en las actuaciones materiales finalmente desarrolladas". Añade que, de los elementos examinados por esta defensa, "no resulta acreditado que el menor fuera creador o administrador de ninguno de los grupos de WhatsApp investigados, ni que ostentara facultades de dirección o control sobre sus integrantes".
Expone que el menor le explicó que entró en el grupo navegando por Tik Tok. Y afirma: "El verdadero problema es cómo estas redes sociales tienen capacidad de atracción y manipulación de los menores, que además carecen de una mínima formación en la gestión responsable de las redes sociales y los riesgos que su uso comportan; grandes compañías tecnológicas que burlan la normativa existente y difunden de manera incontrolada contenidos que deberían filtrar cuando ostentan una posición de garante".
Uso responsable de las redes sociales
El juez de Menores decretó el internamiento del chico de Sant Sadurní el pasado 31 de octubre, haciendo caso a la Fiscalía, pero no al equipo técnico, insiste su abogado. Martí Cànaves precisa que el menor ha terminado la ESO, que hacía un ciclo de electricidad, que tuvo que dejar porque la familia tuvo que marcharse de donde vivía, y que estaba apuntado a una autoescuela. Añade que con la medida de libertad vigilada y un control educativo, bastaría para seguir la investigación y aclarar su actuación. Inicialmente, se le investiga por desórdenes públicos y grupo criminal.
"El órgano judicial debió explicar qué riesgo cautelar concreto derivaba de la conducta individualmente atribuida al menor, por qué este riesgo subsistía en el momento de adoptar la medida y por qué no podía ser razonablemente neutralizado mediante libertad vigilada u otra intervención menos restrictiva", afirma el letrado. Precisa que el juez "tampoco impone ningún contenido educativo concreto relacionado con la educación en el uso responsable de las redes sociales, limitándose a acordar la privación de libertad del menor sin imponer ningún contenido individualizado y adaptado al contenido educativo necesario en este caso concreto, lo que es totalmente incomprensible y convierte la medida de internamiento en una medida exclusivamente represora sin ningún contenido educativo", manifiesta.
En el recurso, Cànaves asegura que no se puede usar "la gravedad de los actos materiales ejecutados por terceros como suficiente fundamento para justificar el internamiento cerrado del menor, sin precisar cuál habría sido su concreta contribución individual a los hechos y qué riesgo cautelar actual se desprendería de ella". Y concluye: "No resulta jurídicamente admisible suplir la insuficiente individualización de la conducta atribuida al menor mediante referencias genéricas a la gravedad global de los acontecimientos investigados, ni mucho menos justificarse por razones de interés político". Por todo ello, el penalista pide a la Audiencia de Barcelona que celebre una vista lo más urgente posible para exponer estos argumentos para obtener su libertad vigilada.
