Detenidos en Lleida dos menores de 15 años por instigar los disturbios Blocus de Barcelona del 24 de octubre

La Policía Nacional española ha detenido en Lleida a dos menores de edad, de solo 15 años, acusados de haber participado en la organización de los graves disturbios que el pasado 24 de octubre convirtieron el centro de Barcelona en un escenario de caos, con saqueos de comercios, incendios y enfrentamientos con la policía. Los dos arrestados, según ha podido saber ElNacional.cat, están relacionados con el fenómeno Blocus y se les acusa de haber gestionado grupos en las redes sociales desde donde se difundieron consignas para instigar los incidentes. La detención la han hecho agentes de la Brigada Provincial de Información de la Policía Nacional de Lleida, en colaboración con efectivos de la Brigada Provincial de Información de Barcelona, en el marco de las investigaciones que los diversos cuerpos policiales mantienen abiertas para identificar a las personas que promovieron los disturbios.

Los dos detenidos son chicos de 15 años, uno de nacionalidad española y el otro de nacionalidad extranjera, ambos de origen magrebí, según las informaciones a las que ha tenido acceso este medio. La investigación los relaciona con la gestión de canales y grupos que sirvieron para alimentar las convocatorias que acabaron desembocando en los graves incidentes de Barcelona.

Una decena de detenidos por instigar los disturbios

Las detenciones de Lleida se suman a las que los Mossos d'Esquadra, la Policía Nacional y la Guardia Civil han ido practicando durante los últimos días en Catalunya y en otros puntos del Estado español. En total, según los datos recogidos por ElNacional.cat, ya son, en Catalunya, alrededor de una decena las personas arrestadas por su supuesta participación en la promoción, organización o instigación de los incidentes vinculados a Blocus, una cifra que todavía puede crecer. Además de los dos detenidos en Lleida, ayer los Mossos también detuvieron a una chica de 18 años en la parte alta de Barcelona. Los tres cuerpos policiales mantienen abiertas diversas líneas de investigación y tienen previsto practicar nuevas detenciones a medida que avancen en el análisis de los canales de Telegram y de otras redes sociales que sirvieron para difundir las convocatorias.

Entre los arrestados hay algunos de los perfiles que los investigadores consideran más activos en la difusión de las consignas. Uno de los casos más destacados es el del joven de 20 años detenido por la Guardia Civil en Picanya, en el País Valencià, acusado de ser uno de los principales agitadores de Blocus. Los investigadores lo relacionan con la administración de varios canales de Telegram y con la grabación y difusión de un vídeo en el que aparecía encapuchado, con gafas y la voz distorsionada, haciendo un llamamiento a radicalizar el movimiento y a repetir los disturbios de Barcelona. El joven, que intentó erigirse en una de las caras visibles de Blocus, ingresó en prisión por orden judicial después de ser detenido por los agentes del Servicio de Información de la Guardia Civil.

De las detenciones practicadas en Catalunya, de momento, cuatro de los investigados han ingresado en prisión o en centros de menores por orden judicial. Los arrestados han sido investigados por delitos relacionados con la conspiración para cometer desórdenes públicos y, en algunos casos, también por organización criminal o grupo criminal.

Los 130 detenidos de Barcelona y los incidentes de Manresa

A esta veintena de detenidos por la supuesta instigación de los disturbios hay que sumar las 130 personas arrestadas por los Mossos d'Esquadra por los incidentes del 24 de octubre en el centro de Barcelona. La mayoría de los detenidos eran menores de edad y participaron en los saqueos, los robos y los destrozos que afectaron a varios establecimientos comerciales de la capital catalana. Los Mossos mantienen abierta la investigación para identificar a otros participantes en aquella noche de violencia.

También hay que tener en cuenta los catorce jóvenes detenidos por los Mossos d'Esquadra por los disturbios del pasado 21 de octubre en Manresa, en el Bages. En aquel caso, trece de los arrestados eran menores de edad y el decimocuarto tenía 19 años. Los incidentes se produjeron después de una concentración de estudiantes, cuando varios grupos de jóvenes aprovecharon la movilización para provocar destrozos y asaltar supermercados. Aunque en aquel episodio no se detectó una convocatoria previa en las redes sociales como las que posteriormente aparecieron vinculadas a Blocus, los Mossos consideran que, por el perfil de los participantes y la manera de actuar, los disturbios de Manresa pueden ser considerados el embrión del fenómeno que tres días después estalló en el centro de Barcelona.

¿Hay alguien detrás de Blocus?

La investigación, ahora, continúa abierta con un objetivo que va más allá de detener a los administradores de los grupos de Telegram o a los jóvenes que hicieron llamamientos a los saqueos. Los servicios de información de los Mossos d'Esquadra, de la Policía Nacional y de la Guardia Civil quieren aclarar cuál es el origen de Blocus, si existe algún impulsor intelectual del fenómeno y si las detenciones practicadas hasta ahora han servido para desarticularlo o, como mínimo, neutralizar su capacidad de movilización.

Por ahora, los investigadores no han podido identificar una organización formal detrás de Blocus. Aunque algunos de los detenidos han sido acusados de pertenencia a organización criminal o grupo criminal, los análisis policiales apuntan más bien a un fenómeno descentralizado, sin un núcleo de dirección estable ni una ideología definida. Las convocatorias se alimentaron a través de las redes sociales, con administradores que abrían canales, difundían consignas y animaban a otros jóvenes a participar en los incidentes, pero sin que se haya podido demostrar una cadena de mando única. El objetivo, según la interpretación de los servicios de información, no era defender una reivindicación política o social concreta, sino provocar incidentes por el simple hecho de provocarlos: el caos por el caos.

De manera paralela, los servicios de inteligencia del Estado, entre los que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), continúan analizando el fenómeno para determinar si en su origen, especialmente durante los días previos a los disturbios del 24 de octubre, se pueden identificar posibles injerencias extranjeras destinadas a alimentar la conflictividad social y desestabilizar el Estado. Es una de las hipótesis que se están examinando, pero, por ahora, no se ha acreditado públicamente que Blocus fuera impulsado o dirigido desde el exterior.