¿Qué es exactamente un holter cardíaco?
El holter cardíaco es un electrocardiograma (ECG) portátil que registra de forma continua la actividad eléctrica del corazón durante un periodo prolongado, habitualmente 24 horas, aunque en algunos casos puede utilizarse durante más tiempo.
A diferencia del electrocardiograma convencional —que ofrece una “foto” del corazón en un momento concreto—, el holter permite observar cómo late el corazón a lo largo del día y la noche, mientras la persona realiza su vida habitual: camina, trabaja, descansa o duerme.
Este registro continuo es fundamental para detectar alteraciones del ritmo que aparecen de manera intermitente y que, por tanto, pueden no manifestarse durante una prueba breve en consulta.
¿Para qué sirve el holter?
El holter cardíaco se utiliza sobre todo para estudiar trastornos del ritmo cardíaco, conocidos como arritmias, y para investigar síntomas que no siempre tienen una causa clara a simple vista.
Entre los motivos más frecuentes para indicarlo se encuentran las palpitaciones, los latidos demasiado rápidos o lentos, los mareos, la sensación de desmayo, el dolor en el pecho, la falta de aire, la hinchazón de piernas o episodios de malestar sin explicación aparente.
Tal como explica Mónica Montañés, auxiliar de enfermería del Instituto del Corazón Quirónsalud Teknon, esta prueba permite “diagnosticar arritmias, palpitaciones o sensaciones que, en un electro normal realizado en consulta, no se verían”. Además, el holter ayuda a algo clave: relacionar los síntomas que nota el paciente con lo que está ocurriendo realmente en su corazón en ese momento.
Holter y electrocardiograma: ¿son lo mismo?
No. Aunque ambas pruebas registran la actividad eléctrica del corazón, no se sustituyen, se complementan.
El electrocardiograma en reposo dura solo unos minutos y suele ser la primera prueba diagnóstica. El holter, en cambio, analiza el ritmo cardíaco durante un periodo prolongado y en condiciones reales.
“El holter”, señala la especialista, “permite detectar alteraciones que aparecen solo en determinados momentos del día o en situaciones concretas, como durante el esfuerzo, el descanso o el sueño”.
¿Cómo se coloca un holter cardíaco?
La colocación es sencilla y no dolorosa. Primero se prepara la piel del pecho, que debe estar limpia y seca, sin cremas ni aceites. En algunos casos, si hay mucho vello, se rasura ligeramente la zona para asegurar una buena adherencia.
Después se colocan pequeños parches adhesivos llamados electrodos, conectados mediante cables a un dispositivo pequeño que registra la actividad del corazón. El aparato se guarda en una funda o bolsa y se lleva sujeto al cuerpo durante todo el tiempo del registro.
Durante ese periodo, la persona puede hacer vida normal, con una única limitación importante: no mojar el dispositivo, por lo que no se debe duchar mientras dure la prueba.
¿Es una prueba molesta?
Este es uno de los grandes mitos. El holter no duele y suele ser bien tolerado. “Simplemente, se colocan unos electrodos en el pecho conectados al dispositivo”, explica Montañés. La única molestia posible es la incomodidad de llevar el aparato durante el día.
Para que la prueba sea realmente útil, es importante que el paciente mantenga su rutina habitual y anote la hora exacta si nota algún síntoma. Así, el cardiólogo puede correlacionar lo que siente la persona con el registro del corazón.
Consejos prácticos antes y durante la prueba
Para obtener un registro fiable, los especialistas recomiendan:
- Acudir con la piel limpia y sin productos cosméticos.
- Usar ropa cómoda y holgada.
- No ducharse ni mojar el dispositivo.
- No manipular los electrodos ni el aparato.
- Anotar cualquier síntoma y la hora en que aparece.
En resumen
El holter cardíaco es una prueba segura, indolora y muy útil, que permite ver cómo se comporta el corazón en la vida real. Lejos de ser algo invasivo o preocupante, es una herramienta clave para despejar dudas, confirmar diagnósticos y ganar tranquilidad, tanto para el paciente como para el especialista.
Porque en salud, más que mitos, lo que necesitamos son datos. Y el holter, en eso, no falla.
