La asociación profesional Metges de Catalunya ha convocado para el 27 de abril la décima jornada de huelga desde octubre al sistema sanitario catalán, tanto público como concertado, en el marco del conflicto que mantiene con el Govern para mejorar las condiciones laborales de los facultativos. El sindicato médico afirma que el Departament de Salut no ha accedido a negociar ninguna de sus reivindicaciones y acusa a la conselleria que dirige Olga Pané de "falta de voluntad". El paro coincide con la huelga estatal de cuatro días que los médicos convocan por el enfrentamiento con el Ministerio de Sanidad en torno al estatuto marco del colectivo sanitario, una reivindicación a la que Metges de Catalunya se suma también.

El sindicato médico acusa a Salut de seguir una estrategia basada en "diluir la voz del personal médico y facultativo dentro del conjunto de las organizaciones sindicales". En este sentido, Metges de Catalunya reprocha a la Generalitat que en el nuevo grupo de trabajo para abordar la reforma del modelo de las guardias médicas este sindicato "es un interlocutor más" y reclama "tener un papel central". Además, apunta que "ya existe" un marco específico de diálogo, la mesa médica surgida de la huelga de 2023, "que Salut no utiliza evidenciando una clara falta de voluntad real de negociación".

La previsión de Metges de Catalunya es que la manifestación del 27 de abril comience a las diez y media de la mañana en el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona y que termine delante de la basílica de la Sagrada Familia, por el lado de la calle Sardenya.

La última huelga fue el pasado 20 de marzo, coincidiendo con la de los docentes, cuando al menos medio millar de médicos se manifestaron desde el Hospital del Mar hasta el parque de la Ciutadella, a las puertas del Parlament. En la cabecera, el mensaje de la pancarta clamaba '¡Convenio médico, ya!'. Los manifestantes, con batas blancas, llevaban carteles con mensajes como 'Médico cansado, paciente maltratado' y 'Sanidad pública y de calidad'. Los médicos piden "diálogo real" al Govern y "medidas estructurales" ante la sobrecarga laboral. El sindicato lamenta que el Departament de Salut les sigue "ignorando" y avisó entonces que "esto no es una huelga: es un conflicto".

Desde aquella huelga, los sindicatos de médicos se han reunido con el Ministerio de Sanidad para expresar sus demandas, entre las cuales se incluye un estatuto profesional propio para los médicos, diferenciado del resto de profesiones del mundo sanitario, o acabar con las guardias de veinticuatro horas. Sin embargo, la ministra de Sanidad, Mónica García, acusó este mismo abril a los sindicatos de médicos de haberse "desconectado de las reivindicaciones de los profesionales". García ha criticado la actitud de "bloqueo" de los sindicatos y ha insistido en que los profesionales quieren "llegar a acuerdos".

La consellera de Salut, Olga Pané, explicó a finales del mes pasado que ve muy difícil que los médicos puedan tener un convenio propio, como reclaman, pero sí que ve viable abordar las guardias de veinticuatro horas. Salut ha convocado un grupo de trabajo para analizar alternativas, como por ejemplo las de doce horas. Pané también ha destacado que en los últimos años ha mejorado mucho el salario de facultativos y enfermeras, y ha señalado que Catalunya es la segunda comunidad en salarios de especialistas. En cuanto a la Primaria, remarcó que también está en las primeras posiciones, después de Ceuta y Melilla y codo con codo con Murcia.

Salut da marcha atrás y retira los incentivos a los CAP para reducir la duración de las bajas laborales

Por otro lado, diversas asociaciones médicas como La Capçalera o el Fòrum Català de Atención Primaria comparecieron el pasado jueves en el Parlament y recriminaron al Govern una "nula intención de diálogo". Los facultativos criticaron que la consellera Pané aún no las ha citado para reunirse. También denunciaron que continúan recibiendo "presiones" para agilizar las altas médicas, y exigió la retirada "clara e inequívoca" de indicadores e incentivos ligados a estas bajas laborales.

El Departament de Salut dio esta semana finalmente marcha atrás y retirará la prueba piloto sobre la gestión de las bajas laborales que preveía incentivos para los centros de atención primaria (CAP) que consiguieran acortar la duración de las bajas resolviendo más rápidamente el diagnóstico de los pacientes. La medida había generado polémica y tanto sindicatos como grupos parlamentarios habían alertado al Govern de que el planteamiento fijado podía condicionar el criterio de los profesionales. Así, los indicadores sobre la duración de las bajas no computarán para la atribución de fondos a los CAP. Desde Salut han subrayado que en ningún momento se dio la instrucción para que estos recursos se destinaran a la parte variable del sueldo de los médicos. El Govern había defendido que la medida pretendía evitar situaciones como tener que pasar cinco meses de baja para obtener un diagnóstico en situaciones no graves y que, en todo caso, las incapacidades temporales se otorgarían siempre bajo criterio médico.