Médicos y reconocidos especialistas en tabaquismo y adicciones han advertido públicamente sobre la necesidad urgente de que la nueva Directiva Europea de Productos del Tabaco incorpore de manera rigurosa la evidencia científica disponible sobre las alternativas de menor riesgo, como son, por ejemplo, los vapeadores y el tabaco calentado. Esta reclamación ha sido el eje central del webinar ¿Qué está en juego en la futura Directiva del Tabaco?, un encuentro organizado por la Plataforma para la Reducción del Daño por Tabaquismo (PRDT) que ha reunido a destacadas figuras del ámbito sanitario y académico.
La sesión ha contado con las intervenciones del doctor Fernando Fernández Bueno, cirujano oncológico del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla y portavoz de la PRDT, el doctor Josep Maria Ramón Torrell, catedrático de la Universidad de Barcelona y exjefe de la Unidad de Tabaquismo del Hospital de Bellvitge y el doctor José María García Basterrechea, especialista en Medicina Interna y experto universitario en adicciones y drogodependencias.
Los tres profesionales han comulgado con el hecho de que las instituciones comunitarias se encuentran ante un momento decisivo para avanzar en la salud pública si se apoyan en la ciencia y en los modelos internacionales que ya están dando resultados con éxito. También han coincidido en que la futura regulación europea debe distinguir entre los riesgos asociados al consumo de cigarrillos convencionales y los de aquellos productos que no implican combustión. En este sentido, han pedido que cualquier decisión regulatoria se apoye en evaluaciones científicas rigurosas y en la experiencia acumulada por los países que han logrado reducir significativamente las tasas de tabaquismo
"La Comisión Europea tiene una oportunidad de oro para avanzar en la lucha contra el tabaquismo ofreciendo soluciones realistas a aquellos fumadores que no consiguen dejar de fumar. Es algo que ya han hecho con éxito países como Reino Unido o Suecia, donde las tasas de tabaquismo se encuentran en mínimos históricos", ha señalado el doctor Fernando Fernández Bueno.
Los productos sin combustión cuentan con más de 5.000 referencias científicas
Por otro lado, los ponentes han abordado el hecho de que los productos sin combustión, tales como los vapeadores, el tabaco calentado y las bolsas de nicotina, se sustentan en más de 5.000 análisis médicos y científicos. A pesar de toda esta documentación académica, los ponentes han manifestado su inquietud ante los rumbos que podría tomar la legislación europea. Por ello, el doctor Fernández Bueno ha recordado la carta enviada el pasado mes de abril a la Comisión Europea, una iniciativa impulsada por la PRDT y respaldada por más de 100 médicos y expertos del continente. En dicha misiva, el colectivo médico expresaba su honda preocupación por la posibilidad de que la nueva normativa comunitaria se edifique sobre la premisa de que todos los productos con nicotina presentan riesgos equivalentes a los del cigarrillo convencional, una equiparación que, insisten, no está respaldada por la evidencia científica.
Por su parte, el doctor José María García Basterrechea incidió en que, si bien alternativas como los cigarrillos electrónicos, el tabaco calentado o las bolsas de nicotina no están exentas de riesgo y deben permanecer sujetas a una regulación estricta, en especial para evitar su uso por menores, en ningún caso pueden ser equiparadas en términos de peligrosidad al tabaco combustible.
El doctor Josep Maria Ramon Torrell ha alertado de que determinadas restricciones podrían reducir las opciones disponibles para los fumadores adultos que buscan abandonar el consumo de cigarrillos, cuando la realidad demuestra que son una opción muy valorable. “Por ejemplo, la revisión sistemática Cochrane, considerada el estándar de referencia en medicina basada en la evidencia, concluye de forma consistente que las personas tienen más probabilidades de dejar de fumar durante al menos 6 meses con el uso de los cigarrillos electrónicos con nicotina que con el uso del tratamiento de reemplazo de nicotina o con los cigarrillos electrónicos sin nicotina”, ha señalado.
Finalmente, los expertos han analizado el momento en el que se encuentra el proceso legislativo a nivel europeo, actualmente en fase de recopilación de aportaciones técnicas y sociales a través de la consulta pública la Call for Evidence y la Open Public Consultation impulsadas por la Comisión Europea. Ante este escenario, los especialistas han recalcado la enorme importancia de que la comunidad médica, los científicos, los profesionales sanitarios y los ciudadanos participen activamente en los mecanismos de esta consulta pública para trasladar sus opiniones y conocimientos a las instituciones comunitarias antes de la redacción definitiva de la norma.
