El PSC de Girona ha cargado con dureza contra el gobierno municipal después de la ruptura del pacto con Junts, que considera la constatación de "un gobierno fracasado". Los socialistas sostienen que el ejecutivo liderado por Lluc Salellas nació con el único objetivo de impedir que su formación, como lista más votada, accediera a la alcaldía, y aseguran que tres años después el balance es "un desastre". En este contexto, los concejales Bea Esporrín y Maxi Fuentes también han aprovechado para marcar distancias con la carrera electoral y han defendido que todavía es prematuro designar alcaldable. "Estamos centrados en hacer oposición, y pensamos que tener un alcaldable tan pronto tiene estas cosas", ha afirmado Esporrín, en referencia tanto a Salellas como a la portavoz de Junts, Gemma Geis. "El nombre llegará cuando sea el momento, pero ahora no toca", ha concluido Esporrín. Precisamente, la consellera de Territori y portavoz del Govern, Sílvia Paneque, evitó descartarse como alcaldable socialista en el consistorio gerundense este martes.
Los socialistas atribuyen la salida de Junts a una decisión "improvisada" y sin "ninguna razón explícita" más allá de cálculos electoralistas. "Hablan de mala avenencia, pero no de motivos concretos", ha lamentado Esporrín. A pesar de las críticas, el PSC ha asegurado que mantendrá una "oposición constructiva, útil y exigente" y ha ofrecido su mano al gobierno para pactar "presupuestos y lo que sea necesario", con el objetivo de evitar que la ciudad quede "bloqueada" en los próximos meses.
Un gobierno "condenado al fracaso"
Los socialistas sostienen que el tripartito entre Guanyem, Junts y ERC estaba "condenado al fracaso" desde su origen, ya que se construyó "desde la aritmética" y con la voluntad de apartarlos del gobierno municipal. En este sentido, Esporrín y Fuentes han lamentado que en estos tres años no se haya impulsado "ningún proyecto ilusionador" para la ciudadanía.
También han criticado la gestión municipal, poniendo como ejemplos la devolución de subvenciones, la ausencia de avances en proyectos como la reforma del chalet Soler o el nuevo archivo provincial, así como situaciones del día a día como el cierre del cine Truffaut. Los dos concejales han cuestionado, además, el momento escogido por Junts para romper el pacto. "¿Por qué ahora y no hace un año o dos?", se ha preguntado Esporrín. "Las razones de fondo cuestan de entender, porque no ha habido ninguna tensión especialmente evidente", ha añadido Fuentes.
Riesgo de parálisis hasta 2027
El PSC considera que la ruptura de lo que califican de pacto "antinatura" aboca la ciudad a una etapa de "parálisis" hasta las elecciones municipales de 2027. "Este gobierno, constituido solo para barrarnos el paso, deja de existir", ha afirmado Fuentes. Ante este escenario, los socialistas insisten en que no actuarán con criterios electoralistas ni partidistas, y se comprometen a facilitar aquellas iniciativas que consideren positivas para Girona. "No permitiremos que la ciudad se detenga", ha remarcado Esporrín.
Entre sus prioridades, el PSC sitúa la vivienda, la limpieza, la seguridad y el mantenimiento del espacio público. También han apuntado que tienen constancia de que se está trabajando para desplegar los acuerdos entre el Ayuntamiento y la Generalitat en relación con el Campus de Salud, incluidas inversiones en barrios como Santa Eugènia y Can Gibert del Pla.