La sexta ola agota todavía más al sistema sanitario catalán y sus profesionales. Después de dos años de pandemia y varias olas que han llevado al límite tanto los centros como los profesionales que trabajan, llegan las consecuencias de la nueva variante a CAP y hospitales con los profesionales de vacaciones de Navidad y un 3,4% de los trabajadores de baja por contagio. El secretario general del sindicato Médicos de Catalunya, Xavier Lleonart, ha alertado a la ACN que lo viven "con desesperanza" y lamenta que no se refuerce el sistema.

La desesperanza se extiende entre los sanitarios cuando se alcanzan cifras récord de contagios, nunca vistas en otras olas. Al mismo tiempo, sin embargo, estos mismos profesionales tienen que cargar el peso de la campaña de vacunación. Todo deja en una posición precaria y compleja al sistema de salud de Catalunya.

El motor de cambio que no fue

Xavier Lleonart, recuerda que cuando estalló la primera ola "todo el mundo tuvo la percepción que aquello podía ser el motor de un cambio muy necesario de transformación del sistema sanitario". Sin embargo, lamenta, casi dos años después "la sensación de desesperanza cada vez es más intensa" porque consideran que este cambio no se ha hecho. Según el sindicato que lidera Lleonart, había que reforzar el sistema, pero se han ido concatenando olas y "no se ha hecho".

"Estamos al final del periodo de recortes y con seis olas encima", denuncia Lleonart. No solo el contexto es malo, para el líder sindical también lo ha sido la planificación, en especial con respecto al refuerzo de la primaria. Considera que estos dos elementos son fundamental para entender el gran número de bajas que han cogido los miembros del personal sanitario. "Impactan en unas plantillas que tienen todavía gente de vacaciones, pero sobre todo sobre unas plantillas que ya estaban disminuidas de base", afirma sobre la situación en los hospitales y CAP.

Miles de profesionales de baja

Cerca de 2.500 sanitarios están de baja por la covid, según datos del Departamento de Salud. Se trata de un grueso considerable de la plantilla. La directora de área del Colegio de Enfermeras de Barcelona, Glòria Jodar, matiza que el coronavirus no es el único causante de las bajas. Señala que hay "bajas laborales por ansiedad, por agotamiento y por contagio". "A la gente que puede y tiene ganas, se le pide que doble turno y lo dobla, pero desde la no exigencia. Vamos haciendo el que podemos", expone.

Todo coincide con las vacaciones de Navidad, un periodo de descanso imprescindible que se ha visto en peligro por una nueva ola. Jodar explica se han intentado mantener las vacaciones porque "las enfermeras las necesitaban y tienen el derecho de disfrutar", si bien añade que "en muchos casos se han aplazado voluntariamente".

Aplazar voluntariamente, empujar un poco más. Son actos que salvan el momento, sobre todo en plena nueva ola, pero que tienen un coste altísimo para los profesionales que lo hacen. "Absentismos, bajas y abandonos serán la norma los próximos meses", vaticina Jodar. Por eso insiste en decir que hace falta estructuralitzar plantillas y evitar las contrataciones temporales. Cuando se acabe la pandemia, pronostica, el sistema requerirá muchos profesionales para "reconstruir todo lo que se ha tenido que dejar de hacer".