En medio de las noticias sobre los zarpazos que el coronavirus ha propinado a decenas de residencias de personas mayores, el Centro Geriátrico Lleida saltó a los medios de comunicación cuando se supo que desde el 13 de març habían decidido cerrar las puertas y confinar una parte del trabajadores con los 89 abuelos ingresados. A las 7 de la mañana de este jueves, después de 28 días de confinamiento, el geriátrico ha vuelto a abrir las puertas para relevar a los trabajadores. Lo ha hecho sin haber tenido que registrar ni un sólo caso de coronavirus.

La directora del centro, Carol Mitjans, no puede esconder el entusiasmo por lo que han conseguido. Admite que no ha sido fácil. Desde las dificultades físicas para convivir en un espacio cerrado que no estaba pensado para acoger a dormir también a los trabajadores, manteniendo la rutia diaria y las terapias habituales de la residencia, con unos protocolos muy intensos de desinfección y con la carga emocional que representa para todos el distanciamiento con las familias.

Carol Mitjans residència avis Lleida

Carol Mitjans

Este centro forma parte de un negocio familiar, regido por cuatro hermanos y los padres, que lo fundaron. Uno de los hermanos, Ramon, es médico y fue él quien advirtió de la furia con que la pandemia se ensañaba con las personas mayores y de la necesidad de tomar medidas radicales. Él mismo se ha encontrado con la enfermedad en el centro que la família regenta en la Pobla de Segur y ha descubierto los estragos que puede provocar.

Sin test para relevar al personal

Después de la primera semana de confinamiento, pidieron tests al departamento de Salut para confirmar que estaba todo el mundo libre de la enfermedad y poder hacer el relevo de trabajadores, pero no se les entregó porque no había nadie con síntomas. Decidieron seguir confinados una semana más. A los 14 días, ya con la alegría de saberse libres de Covid-19, volvieron a hacer la petición, para hacer el relevo de trabajadores con totales garantías. Y de nuevo recibieron la misma respuesta.

En aquel momento tomaron conciencia que no les quedaba más remedio que moverse por su cuenta. Desde la gerencia, que dirige otro de los hermanos, Santi, buscaron material por todas partes, incluído Alemania y China, e hicieron pedidos, que les han empezado a llegar esta semana.

Finalmente, se ha podido hacer el test a la treintena de trabajadores que tendrán que hacer el relevo. Todos ellos han tenido que seguir también durante este tiempo protocolos de desinfección en sus casas y todos han dado negativo.

La exitosa experiencia del confinamiento del geriátrico de Lleida ha corrido como la pólvora durante estas semanas entre el panorama desolador que padecen otros centros. Durante estas semanas, los teléfonos no paraban de sonar, desde residencias de todo el Estado que pedían información para seguir el mismo protocolo, hasta los medios de comunicación sedientos de noticias positivas o empresas que querían hacer donaciones. "Teníamos los teléfonos totalmente colapsados. Ha habido momentos en que no hemos podido atender toda la cantidad de llamadas que recibíamos", confiesa la directora. 

La batalla de los ancianos y sus cuidadores ha conmovido también a los vecinos. A menudo, por las mañanas en las rejas del centro aparecían regalos desde productos para desayuno hasta mascarillas. "Era espectacular. Parecía Reyes cada día", recuerda.

La actitud ha sido, según explica, una de las claves, siempre el màximo de positiva, aunque hubiera momentos más complicados. "Adoptamos una norma: cada mañana despertar a primera hara con musica muy fuerte. Todos bailábamos. Era nuestra manera de celebrar y dar las gracias que pasaba un día más y estábamos libres de Covid-19. Perales, Mocedades, Manolo Escobar, que era nuestro clásico... Nos despertábamos cada día bailando", recuerda.

Sin poder esconder el orgullo por lo que han conseguido, Mitjans admite que se pusieron en marcha en el momento adecuado y con la suerte de no tener ningún positivo. Y que el apoyo de sus hermanos, Ramon, Santi y Susi ha resultado imprescindible para conseguirlo. Pero advierte también que esto que ha ocurrido marcará a partir de ahora el trabajo de todos los centros geriátricos. De momento, y después de reencontrarse con la familia, Carlos Mitjans se prepara para volver mañana a las 7 la mañana al trabajo.

Video que el Centre Geriatrico ha hecho para las famílies de los ancianos ingresados