El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un trastorno del desarrollo neurológico que habitualmente se desarrolla en la primera infancia y puede continuar hasta la edad adulta.

Las personas con TDAH pueden experimentar una variedad de síntomas cognitivos y conductuales. Los ejemplos comunes incluyen hiperactividad, dificultad para prestar atención e incapacidad para controlar los comportamientos impulsivos.

Diversas investigaciones científicas indican que determinados factores biológicos, ambientales y de estilo de vida pueden funcionar como desencadenantes de síntomas del TDAH como veremos a continuación.

Deficiencias minerales

La falta del apetito es un efecto secundario común de los medicamentos estimulantes que se utilizan para tratar el TDAH. Una supresión del apetito que puede hacer que una persona coma menos y posiblemente, como consecuencia de ello padezca deficiencias minerales, lo que puede empeorar los síntomas del TDAH.

Las deficiencias en ciertos minerales como el zinc, también pueden causar síntomas similares a los que ocurren en el TDAH. Algunos ejemplos son la falta de atención, la inquietud y el retraso en el desarrollo cognitivo.

Lo cierto es que a día de hoy no existe evidencia concluyente que sugiera que las deficiencias minerales causen TDAH. Sin embargo, varios estudios han encontrado que algunos niños con TDAH tienen niveles de zinc inferiores a lo normal y que los suplementos de zinc podrían mejorar los síntomas del TDAH en niños con carencia de este elemento.

Aditivos alimentarios

En una revisión de 2012, varios estudios encontraron un vínculo entre los colorantes alimentarios artificiales y síntomas del TDAH como la hiperactividad, la impulsividad y la falta de atención.

Los autores de los trabajos concluyeron que los colorantes alimentarios artificiales tienen un efecto adverso pequeño pero significativo sobre el comportamiento de los niños, independientemente de si tienen un diagnóstico de TDAH o no. Según un metaanálisis del mismo año, aproximadamente el 8% de los niños con TDAH pueden experimentar síntomas como resultado del consumo de AFC.

Sueño escaso

Los medicamentos estimulantes son el tratamiento más importante para el TDAH. Los expertos creen que estos medicamentos funcionan aumentando los niveles de dopamina en áreas específicas del cerebro y otras partes del sistema nervioso central. Los niveles elevados de dopamina parecen aliviar los síntomas del TDAH, pero pueden aumentar la probabilidad de trastornos del sueño.

Las personas que toman estimulantes pueden tener dificultades para conciliar el sueño y pueden despertarse con frecuencia durante la noche, lo que puede causar somnolencia durante el día. Sentirse cansado durante el día puede exacerbar algunos síntomas del TDAH, como la falta de atención, la indecisión y la impulsividad.

Los dispositivos tecnológicos

Existe un debate continuo sobre si los medios y la tecnología desencadenan los síntomas del TDAH en los niños. En un metaanálisis de 2014 los investigadores encontraron una relación pequeña pero significativa entre el uso de los dispositivos tecnológicos y los comportamientos del TDAH.

Algunos expertos también piensan que la sobreestimulación general desde el móvil, la televisión y las pantallas de los ordenadores puede contribuir a problemas de atención. En todo caso, la mayoría de los investigadores insisten en que hacen falta más trabajos al respecto para extraer conclusiones más contundentes.