Después de los comuns, Vox y Ciutadans. Las dos formaciones de la derecha españolista han exigido hoy a la presidenta del Parlamento que dimita por su actuación durante la semana pasada y el lío generado a raíz del caso Pau Juvillà. Precisamente, el portavoz de los naranjas en el Parlament, Nacho Martín Blanco, ha acusado a Borràs de no ser "digna" de su posición como presidenta de la Cámara catalana. También la ha culpado de ser responsable de un "engaño monumental", y le ha reclamado más claridad y transparencia. "No entiendo cómo no le cae la cara de vergüenza", ha afirmado.
Con respecto a la ultraderecha, su portavoz, Juan Garriga, ha indicado a los medios que "evidentemente" pedirán a Borràs que deje su cargo. Y han ido más allá, avisando de que no descartan tomar acciones legales contra la presidenta de la Cámara catalana, eso sí, después de que haya dado explicaciones sobre los hechos ocurridos la semana pasada. "Ante estos hechos gravísimos, tiene que aparecer en sede parlamentaria", ha avisado. Y para Vox, estas explicaciones no pueden limitarse a la Junta de Portavoces, un espacio que consideran cerrado al público, sino que tiene que hacerlas a la Comisión de Asuntos Institucionales para poder aclarar en qué momento Pau Juvillà dejó de ser diputado.
En esta línea, Ciutadans también ha pedido que las explicaciones de Borràs vayan "más allá" de la Junta de Portavoces por la misma razón que la ultraderecha. Así, Martín Blanco ha pronosticado que las palabras de la presidenta de la Cámara catalana para justificar los hechos serán "surrealistas e hilarantes", y la ha criticado por llevar a cabo una "degradación parlamentaria sin igual". Precisamente, en este mismo sentido ha opinado que hay varios motivos de peso para pedir su dimisión, como presidir el Parlament "de manera sectaria, sin imparcialidad y neutralidad,", pero que el caso Juvillà ha sido "la gota que se colma el vaso".
Cree que el Gobierno desobedecerá el 25%
En otras materias, Martín Blanco también se ha referido sobre el hecho de que el conseller de Educación de la Generalitat, Josep González Cambray, haya notificado al Tribunal Superior de Justicia de Catalunya de que ha recibido la sentencia sobre el 25% de castellano en las aulas. Así, ha pronosticado que el Govern "intentará desobedecer" la resolución, y ha avisado que no si no la cumplen se tendrán que enfrentar a responsabilidades jurídicas y legales "considerables". Además, ha acusado a Cambray de utilizar "a los profesores como escudos humanos" con el fin de no verse afectado si no se cumple la sentencia, aunque precisamente el Departamento ha realizado esta notificación con el fin de quitar la responsabilidad a los centros educativos y los docentes de su aplicación.