"VOX planteará a Llarena que los golpistas que están en la prisión no puedan ser diputados del Parlamento de Catalunya", así encabeza el comunicado la acusación popular del caso de que investiga el Tribunal Supremo contra el Govern de la Generalitat y la Mesa del Parlamento. Es la reacción inmediata a los resultados electorales de ayer después de los cuales Oriol Junqueras, Joaquim Forn y Jordi Sànchez han sido escogidos diputados en el Parlamento de Catalunya por Juntos x Catalunya y ERC.
Además, pedirá al juez Llarena que no conceda permisos a los diputados presos ni a los fugados (que cuando entren en España sean detenidos) ara que no puedan tomar posesión de su acta de diputados. Sobre Carles Puigdemont, Toni Comín, Meritxell Serret, Clara Ponsatí y Lluís Puig hay una orden de detención nacional que hará que la policía les detenga tanto buen punto pongan un pie en territorio español.
Después de conocer los resultados de las elecciones catalanas celebradas ayer, VOX considera que lo más lógico es que el desarrollo del procedimiento judicial penal esté por encima de los procedimientos internos del Parlamento de Catalunya y que no es razonable permitir a los condenados una actividad política que ellos no separan de su actividad golpista criminal por la cual están siendo investigados.
