El proceso de creación de un nuevo partido en el que está inmersa Convergència ha entrado en campaña. El conseller de Cultura, Santi Vila, ha reclamado hoy desde Palafrugell el voto para la nueva CDC, a la que sitúa en un espacio "progresista, nítidamente patriota y comprometida con el momento que vive el país".
Vila ha destacado además que su formación cuenta al frente con el actual president de la Generalitat, Carles Puigdemont, "que forma parte de la nueva política". En consecuencia, el conseller ha reclamado que Girona dé apoyo a CDC y a Puigdemont, alcalde de la capital gerundense hasta que accedió al cargo al frente del Govern.
Santi Vila ha calificado las elecciones del próximo 26 de junio de "no buscadas, no deseadas" y de "consecuencia del sectarismo y partidismo de los grandes partidos españoles".
Villa ha acusado al Gobierno de España de haberse "retirado" del conjunto de Catalunya, "pero también de Girona" y ha anunciado que el Ajuntament de Castell-Platja d'Aro, en plena Costa Brava, pondrá en funcionamiento un camino de ronda para el que esperaba financiación desde Madrid y que se sufragará con una colaboración entre el consistorio y los vecinos de 340.000 euros.
El candidato convergente por Girona, Jordi Xuclà, que acompañaba al conseller en Palafrugell, ha explicado que la fórmula que avala esta intervención municipal es la de acogerse "a la obligación de proteger la seguridad de los ciudadanos". "Espero que no lleven el ayuntamiento a los tribunales", ha añadido Xuclà, a quién ha calificado a Santi Vila de "corresponsable" de esta decisión.