El tercer fin de semana de manifestaciones en Francia ha acabado con más de 400 detenidos. Los llamados chalecos amarillos han prendido fuego a un edificio, han quemado coches y contenedores, y han saqueado varios comercios. Desde el sábado por la mañana el colectivo de manifestantes y la policía han tenido numerosos enfrentamientos.

La protesta de este sábado ha reunido a menos manifestantes que los fines de semana anteriores, pero los disturbios han subido de intensidad. Ha habido 113 heridos y 412 detenidos.

Los chalecos amarillos protestan, sobre todo, por la subida de precio de los carburantes.

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