“Lo que dice el Tribunal Supremo, en relación con la Operación Catalunya es: lo que no consta, no se conoce.” Con esta frase, el fiscal anticorrupción Fernando Bermejo quiso dar por cerradas todas las irregularidades denunciadas por las defensas de la familia Pujol Ferrusola y de la decena de empresarios, que esta semana han comenzado a ser juzgados por los delitos de asociación ilícita, blanqueo de capitales, falsificación documental y contra Hacienda, en la Audiencia Nacional. En su intervención, el miércoles, el fiscal Bermejo verbalizó que no quería saber nada del comisario jubilado José Manuel Villarejo, uno de los protagonistas de la persecución a los Pujol en la Operación Catalunya. Con todo, el representante del Ministerio Público admitió que la causa contra los Pujol se inició con la denuncia de Vicky Álvarez, expareja de Jordi Pujol Ferrusola, el 13 de diciembre de 2012 a la policía, aunque tuvo un lapsus y dijo el año 2010, quizás pensando en la comida de Vicky y la entonces líder del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, en La Camarga, donde le explicó los viajes a Andorra y las bolsas con billetes de 500 euros, que llevaba Pujol Júnior.
Vicky Álvarez ha sido resucitada por la Fiscalía Anticorrupción, a pesar de que no la ha citado como testigo en el juicio contra los Pujol. La Audiencia Nacional ha admitido el testimonio de Álvarez, solo pedida por la defensa de Mercè Gironès, la exmujer de Jordi Pujol Ferrusola. Puede renunciar a ella. Nadie la quiere escuchar porque dispara contra todo el mundo, tal como se vio en las comisiones de investigación del Parlament, donde Álvarez participó en 2017 y 2019. Además, es una testigo espuria para las defensas.
Arropada por el PP
Vicky fue encumbrada por los que odian a Catalunya por ser la denunciante de los Pujol. En 2022 hizo su última aparición en los medios de comunicación, diciendo que estaba “arruinada” y que nadie la quería contratar en Catalunya. No obstante, Álvarez cobró de los fondos reservados del Estado, con el gobierno español del PP y el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, que ha quedado como un barcelonés rencoroso con Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), partido disuelto en julio de 2016, salpicado por la condena por el caso Palau de la Música y el caso 3%, pendiente de juzgarse.
Álvarez ha sido exprimida por la maquinaria del PP. Sánchez-Camacho almorzó con ella en 2010. En 2012 acudió a la policía a denunciar los viajes de Pujol Júnior en el extranjero, y a pesar de la denuncia genérica, puso en marcha la maquinaria judicial y del Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales (SEPBLAC), según reconoció el fiscal Bermejo, que aseguró que “la notitia criminis era verosímil”.
El fiscal Anticorrupción añadió que Álvarez “no fue obligada a ir a declarar”. Bueno, fue invitada a hacerlo por la policía patriótica. Ella se lo explica al juez instructor de la Audiencia Nacional. Fue a una comisaria de Madrid del brazo de Rafael Redondo, abogado y socio del comisario de la policía española José Manuel Villarejo, en diciembre de 2012.
Un mes antes, el 20 de noviembre de 2012, Álvarez recibía un mensaje SMS del entonces director del Gabinete de la Presidencia, Jorge Moragas, que la invitaba a denunciar a los Pujol en todas partes. "Si dieras una entrevista y lo explicaras todo salvarías a España y yo te haría un monumento", le dijo Moragas a Álvarez, según se descubrió en septiembre de 2014.
Aquel año, el 2014, es cuando dan frutos todas las acciones de las cloacas del Estado, dirigidas por el Partido Popular. El abogado Jaime Campaner, defensor de Josep Pujol Ferrusola, lo expuso en el juicio: la denuncia "genérica" de Álvarez no era suficiente, la investigación en la Audiencia Nacional estaba en "estado catatónico" hasta la publicación de la captura de pantalla de las cuentas de los Pujol en Andorra por el diario El Mundo el 7 de julio de 2014. Hecho que obliga al president Pujol a confesar, el 25 de julio de 2014, que la familia tenía un legado sin declarar en Andorra. Y en 2015, Andorra confirma datos bancarios de los Pujol, con la "reserva", según la jueza andorrana, de que no se pueden usar si es por una causa de delito fiscal o blanqueo, al no ser delito en el Principado entonces. Todo fue usado, según las defensas.
Villarejo era Javier Hidalgo
Vicky se hizo popular el diciembre de 2012, cuando se difundió la su denuncia en la policía española por los negocios de Jordi Pujol Ferrusola, a pesar de que ella asegura que los pidió ser testigo protegida. La policía patriótica también la vendió; y el 2015 se destapó su comida en La Camarga, con Sánchez-Camacho, que pone en marcha la cloaca. Era el 17 de enero de 2013, cuando Álvarez ratificó la denuncia ante el juez Pablo Ruz, titular del juzgado central de instrucción 5 de la Audiencia Nacional, hasta que el 2015 es sustituido por el magistrado José de la Mata, que acaba la investigación contra los Pujol. Es una hora y 38 minutos de interrogatorio donde no hay ninguna pista concreta.
En los audios que grababa, Villarejo explica que le escondía su identidad a Vicky, y que se hacía llamar Javier Hidalgo, un supuesto periodista y colaborador del CNI. Es el primero que contactó con ella, y la incita a denunciar. De los pagos a Álvarez, habla Villarejo con la entonces secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, después de difundirse en 2017 audios grabados por él mismo, fechados en 2014. También al número 2 del Ministerio del Interior, Francisco Martínez.
Villarejo admite que se paga a Álvarez desde hace dos años, como también al empresario Javier de la Rosa, al que define como un “mercenario” por denunciar los negocios de Pujol júnior, que hizo en la policía, pero no ratificada en el juzgado. En el año 2018, Álvarez admitió al diario El Independendiente que cobraba por los gastos de la investigación. Por ahora, no se sabe el dinero pagado por el Estado español por tener testigos contrarios a los Pujol.
Villarejo ha confirmado estas irregularidades hechas por el gobierno del PP ante el Congreso de los Diputados y a una jueza de Andorra. Para el fiscal del caso Pujol, sin embargo, “lo que no consta, no existe”. Y, el miércoles, en la vista, solo se excusó diciendo que la sala penal de la Audiencia Nacional “motivó muy bien” la denegación de que declare en el juicio de los Pujol Villarejo y los comisarios y agentes que formaban parte de la política patriótica. La defensa de los siete hijos del president Pujol lo volvió a pedir al tribunal juzgador.
Además de la policía patriótica, el entonces director de Antifraude, el magistrado Daniel de Alfonso, pidió a Vicky Álvarez información y colaboración. Los audios revelaron, años después, que De Alfonso trabajaba para el ministro popular Jorge Fernández Díaz, no para Catalunya.
La declaración de Vicky en el juzgado
Si finalmente la defensa de Gironès renuncia a la declaración de Vicky Álvarez en el juicio, su testimonio constará en forma documental.
La defensa de Oriol Pujol Ferrusola ha pedido que conste la declaración que Vicky hizo en la Audiencia Nacional el 17 de enero de 2013. En el interrogatorio -ante el juez Pablo Ruz, la fiscal Belén Suárez y Xavier Melero, entonces abogado de Jordi Pujol Ferrusola-, Álvarez detalla que en noviembre le llamó uno supuesto periodista (Villarejo) que le decía que “tenían fotos de ella y Jordi” haciendo supuestas aciones ilegales. Después la llamaron unos policías para que declarara lo que sabía de los negocios de Pujol en comisaría, y como ella no quería ir a la Jefatura de Via Laietana, la llevaron a Madrid, en diciembre de 2012. La acompañó Rafael Redondo, después identificado como socio de Villarejo, y que se presentó como abogado de De la Rosa.
En la declaración, Vicky explica que tuvo una relación con Pujol Júnior del 2006 al 2008, y después lo dejó. Aseguró que subió con él varias veces a Andorra, y vio que llevaba bolsas de dinero con billetes de 500 y 200 euros, “unos 400.000 euros, oí que cobraron de los intereses”.
La fiscal evidencia la genérica declaración al reclamarle si puede concretar más de los viajes a Andorra, México y Argentina, y Álvarez no puede hacerlo y explica que la madre, Marta Ferrusola, muerta el 2024,está al tanto de los intereses que cobran sin declarar. También aclara que no conoce a Javier de la Rosa, que también denunció a los Pujol a cambio de dinero.
En el interrogatorio, Melero reclama a Álvarez que explique cómo podía tener tanto temor a Jordi Pujol si en 2010 le envió un correo electrónico amenazándole porque se la había saltado en una negociación. Y también le exige que identifique a los vecinos que asegura que han visto los supuestos maltratos que le ha infligido Jordi, tal como denuncia en el juzgado. Álvarez termina la declaración llorando.
Paralelamente a su declaración, la defensa de Oriol también pide que se incorpore a la causa la denuncia de Álvarez, presentada el 13 de febrero de 2013, sobre que le “habían manipulado e interceptado sus comunicaciones, tanto telefónicas como telemáticas”.
Aparte de Vicky, el tribunal también admitió que en el juicio declare como testigo Esteban Urreiztieta Núñez, subdirector de El Mundo, por publicar las cuentas de los Pujol, acción que el abogado del Estado calificó de no-delictiva. Y descartado el interrogatorio de los agentes de la policía patriótica, las defensas tendrán que interrogar a los agentes de la UDEF (Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal) y de la Agencia Tributaria para aclarar su investigación e informes.
