A cuatro escaños de la mayoría. Así quedaría la suma de diputados de Unidos Podemos con los del PSOE, según publica hoy El Periódico en una encuesta del GESOP.

Los de Pablo Iglesias y Alberto Garzón obtendrían entre 84 y 88 diputados, mientras que los de Pedro Sánchez volverían a batir un récord consiguiendo los peores resultados de su historia y se quedarían con una horquilla de entre 80 y 84. Juntos conseguirían tocar la mayoría absoluta con 172 diputados.

La encuesta pone de manifiesto como uno de cada diez votantes que daba su voto a los socialistas, ahora lo daría a Unidos Podemos. Y no sólo eso. ERC también sufriría una fuga de un 8% de los votos, afirmando, todavía más, la victoria de En Comú Podem en Catalunya.

De esta manera, la nueva coalición de izquierdas conseguiría no sólo relegar al PSOE a la tercera posición, sino también arrancarle al PP la condición de primera fuerza en intención directa de voto, ya que estos sólo tienen una décima más que los podemitas.

Ahora bien, Mariano Rajoy todavía continúa primero en la carrera para la presidencia de la Moncloa, pero obtendría menos diputados. En el peor de los casos 10 menos que el pasado 20-D, cuando consiguió 123. Ahora se quedaría con una horquilla de entre 113 y 117 que, sumados a los hasta 44 que podría sacar Ciudadanos –teniendo en cuenta que dos de cada diez electores del partido naranja dudan de si volver a confiar en Albert Rivera– conseguirían hasta 161 escaños.

El panorama tampoco se pronostica muy positivo para los socialistas, que batirían un segundo récord –en negativo– registrando la fidelidad más baja de voto de su historia con un 62,5%. El 24,4% restante se iría, casi por igual, hacia Unidos Podemos y C's, y un 13% de sus electores confiesan estar aún indecisos. Y es que el pacto que hicieron con los naranjas en la última legislatura ha sembrado confusión y un cierto rechazo a los electores a la hora de votar al PSOE.

Todo pronostica, pues, que el día siguiente del 26-J las negociaciones volverán a complicarse para todos los partidos dejando el arco parlamentario pintado de diferentes colores, que obligaría las diferentes fuerzas a buscar un pacto posible que permita evitar una tercera ronda electoral.