La justicia vuelve a fijarse en los ordenadores de la sede del Partido Popular, en la calle Gènova. E esta ocasión, un juez investiga la supuesta afiliación irregular de hasta 1.000 militantes en la época de Pablo Casado. Las sospechas apuntan que estos militares irregulares fueron utilizados para impedir que un candidato leonés no afín a la dirección del partido no ganas un congreso territorial. Según informa El Mundo, El juzgado de primera instancia número 2 de León ha aprobado que se haga una prueba pericial de los ordenadores de Génova para determinar si hubo tejemanejes para impedir la victoria de un candidato opuesto a la línea de Casado.
La demanda la ha presentado Manuel Garcia Martínez, actual alcalde de Villaquilambre, un municipio del área metropolitana de León. Garcia Martínez se presentó el año 2021 a las primarias del PP de León contra Javier Santiago Vélez, el candidato apadrinado por Teodoro Garcia Egea. El alcalde leonés ha acusado Génova de provocar su derrota afiliando de golpe a más de 800 personas, algunas de las cuales no estaban censadas donde votaron e, incluso, estaban simpatizantes de otros partidos. Para comprobar si esta acusación es cierta, el perito designado por el juez en este caso tiene que acceder a los ordenadores de la sede de los populares y rastrear estas altas de militantes. La vista previa del caso está prevista para octubre de este año.
El PP se queda
La sede del PP en la calle Gènova ha estado en el ojo del huracán de incontables polémicas del partido. Ahora vuelve a protagonizar una investigación judicial. Pero a pesar de la mala fama que ya se ha adherido al edificio, los populares no se desharán de él como planeaba Casado. El nuevo presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo ha revocado la decisión de su antecesor y no venderá el edificio.
El partido había hecho movimiento para deshacerse del edificio por su fuerte relación con los escándalos de corrupción que ocurrieron dentro de sus oficinas. En cambio, bajo el mando de Nuñez Feijóo, el partido ha rectificado y ha decidido que la sede "es propiedad de los afiliados" y que los edificios "no tienen la culpa de nada", en referencia a los casos de corrupción que salpicaron la sede y el partido. El pasado 30 de mayo, el coordinador general, Elías Bendodo, dejó clara la nueva postura del partido: el PP se queda en Génova.
De esta manera se queda sin efecto el anuncio que hizo el expresidente de los populares, Pablo Casado el 17 de febrero de 2021 cuando dijo que el partido dejaría su histórica sede y cambiaría su ubicación para romper con el pasado y la corrupción. Ahora, sin embargo, este pasado podría volver a reavivar con el caso de León.