La UE mantiene encallada la oficialidad del catalán e insta a España a seguir negociando

La oficialidad del catalán en la Unión Europea continúa sin acuerdo. La reunión de este martes del Consejo de Asuntos Generales ha terminado sin ninguna decisión y la presidencia irlandesa del Consejo de la UE ha instado a España a mantener las negociaciones tanto en el terreno político como jurídico. El ministro irlandés de Asuntos Europeos, Thomas Byrne, ha destacado la "buena voluntad" de los estados miembros y su "apreciación" por el multilingüismo, pero ha advertido que todavía hay dificultades legales por resolver y que desconoce si la cuestión se podrá desencallar a corto plazo.

La cuestión ha vuelto a la mesa de los ministros europeos por primera vez desde julio de 2025. El secretario de Estado para la UE, Fernando Sampedro, ha expuesto los argumentos de España para incorporar el catalán, el euskera y el gallego al régimen de lenguas oficiales de la Unión. El encuentro, sin embargo, se ha celebrado bajo el formato de "punto de información", que permite presentar una cuestión ante los socios pero no adoptar decisiones de fondo.

Los obstáculos jurídicos continúan sobre la mesa

Byrne ha situado el principal escollo en dos frentes: "la parte legal y la política". Según ha explicado, los servicios jurídicos del Consejo han sido "muy claros" sobre las dificultades que plantea la propuesta española y sostienen que la incorporación del catalán, el euskera y el gallego como lenguas oficiales requeriría una modificación de los tratados comunitarios. La presidencia irlandesa también ha recordado que la propuesta necesita la unanimidad de los Veintisiete, un apoyo que ahora mismo no existe. "Lo que he dicho hoy a nuestros amigos españoles es que tienen que seguir dialogando políticamente con los estados miembros que han expresado sus reservas y abordar también el dictamen jurídico, porque el asesoramiento del servicio jurídico es bastante claro", ha señalado Byrne.

El Gobierno español, en cambio, considera que ya ha respondido las dudas planteadas por sus socios. Antes de la reunión, Sampedro ha defendido que España lleva tres años explicando la propuesta y que ha atendido todas las cuestiones que han ido surgiendo. "Creo que queda absolutamente claro que no hay ningún motivo para seguir demorando esta decisión", ha afirmado.

Tres países plantan cara a la estrategia española sobre la ampliación

Otro de los puntos de fricción ha sido la voluntad del Gobierno español de relacionar el reconocimiento de las tres lenguas con el proceso de ampliación de la UE. Alemania, Suecia y Lituania han intervenido durante la reunión para reclamar que ambas cuestiones se mantengan separadas. El representante lituano, Sigitas Mitkus, ya había advertido antes del encuentro que para su país es "inaceptable" vincular la oficialidad de las lenguas con la ampliación. Alemania también ha cuestionado esta estrategia y el secretario de Estado alemán para Europa, Gunther Krichbaum, ha defendido que "no es útil" trasladar una reclamación de carácter doméstico al debate europeo sobre ampliación.

La ministra sueca de Asuntos Europeos, Jessica Rosencrantz, ha reclamado, por su parte, un "proceso serio" que permita estudiar a escala técnica qué implicaría incorporar tres nuevas lenguas al régimen lingüístico de la UE. También ha dejado claro que, a juicio de Suecia, las negociaciones sobre las lenguas no deben mezclarse con la ampliación. La presidencia irlandesa ha apuntado, además, que en el caso de Montenegro, el país candidato más avanzado en las negociaciones de adhesión, existe un acuerdo sobre los capítulos de negociación y que la petición española sobre las lenguas "no forma parte" de estas conversaciones.

España sostiene que ningún estado ha rechazado la oficialidad

A pesar de las reservas expresadas, el Gobierno español asegura que ningún estado miembro ha rechazado durante la reunión la propuesta de oficialidad del catalán, el gallego y el euskera. Según fuentes de Exteriores citadas por Europa Press, "las intervenciones que se han producido han reconocido la importancia de esta propuesta y han manifestado su disposición al diálogo".

El Ministerio de Exteriores también defiende que la iniciativa genera una "amplia comprensión" entre la mayoría de los socios europeos e insiste en que España mantiene su "firme apoyo" al proceso de ampliación. El gobierno considera la oficialidad de las tres lenguas una prioridad y reivindica el lema europeo "Unidos en la diversidad" para reclamar que la cuestión se resuelva "cuanto antes".

La reunión de este martes termina así sin ningún cambio en la situación de las tres lenguas. España mantiene la petición sobre la mesa, mientras la presidencia del Consejo le emplaza a seguir negociando con las capitales europeas y a dar respuesta a los obstáculos jurídicos que todavía impiden reunir la unanimidad necesaria.