El Tribunal Supremo ha dejado en manos de la Audiència de Barcelona la decisión sobre enviar a juicio o aplicar la amnistía a la exsecretaria general de ERC, Marta Rovira, en la causa del proceso, en la que se la procesó por un delito de desobediencia. En el auto al que ha tenido acceso la ACN, la Sala de lo Penal señala la falta de aforamiento de Rovira y dice que por ello el Supremo "ha perdido su competencia". El magistrado Manuel Marchena, ponente de la resolución judicial, concluye que Rovira "no tiene ningún aforamiento" y, por lo tanto, procede "en coherencia" declinar la decisión a favor de la Audiència de Barcelona, "órgano competente y al que se remitirá el testimonio de particulares correspondiente".
Rovira, una de las líderes del proceso que huyó de la justicia española —se exilió en Ginebra (Suiza) desde marzo de 2018—, volvió a España en julio de 2024, cuando un error procesal de la Audiencia Nacional obligó a archivar la causa de Tsunami Democràtic, abierta, entre otros, por un delito de terrorismo. Paralelamente, el juez instructor de la causa del proceso en el Tribunal Supremo, Pablo Llarena, dictó una resolución para que fuera la sala de lo penal del alto tribunal quien resolviera si la tenía que juzgar y que posteriormente se remitiera al órgano competente para decidir si se le aplicaba la amnistía. La Fiscalía emitió un informe para que se diera por finalizada la investigación y se aplicara la amnistía a Rovira, mientras que VOX pidió que se enviara a la dirigente independentista a juicio por desobediencia. La sala de lo penal del Supremo ha acordado ahora remitir el caso a la Audiència de Barcelona, alegando que no es competente porque Rovira —que ya no es diputada ni tiene ningún cargo directivo en ERC— no es aforada.
El auto del 20 de mayo rechaza el recurso de Rovira contra la decisión de Llarena de procesarla por desobediencia y, al confirmar su procesamiento por este delito, envía el proceso a la instancia inferior al declararse no competente para dar el siguiente paso. La exlíder independentista fue procesada primero por rebelión y después por sedición en la causa del procés. Cuando la reforma del Código Penal por parte del Gobierno de Pedro Sánchez eliminó este último delito del ordenamiento penal, Llarena decidió entonces solo procesar a Rovira por desobediencia, un crimen que conlleva penas de inhabilitación para ejercer cargos públicos. Los condenados por desobediencia por el procés han sido todos amnistiados, pero como Rovira no regresó de Suiza hasta el año 2024, su caso no se reactivó judicialmente hasta ese momento, por lo cual los trámites se han extendido hasta este momento. Ahora será la Audiència de Barcelona la encargada de fijar una fecha para la resolución del caso como tribunal competente.