El president de la Generalitat ha visitado a los presos políticos que esta mañana han llegado a la prisión de Lledoners. Quim Torra los ha encontrado "bien, fuertes", ha dicho cuando ha salido del centro por la noche después de un encuentro de más de una hora.
"He venido en nombre del Govern a abrazarme a unos políticos que tendrían que estar con sus familias", ha dicho Torra. Ha recordado: "Que estén aquí es un acto estrictamente de justicia" y ha proclamado que seguirán "luchando por su libertad".
Torra ha hecho estas declaraciones al salir de la prisión y una vez acabada la convocatoria de Òmnium, ANC y las familias de los presos. Una marcha que ha acabado siendo una concentración a prácticamente un kilómetro de distancia de la prisión y que no ha acabado de gustar a todos los que han asistido, que han llamado proclamas para acercarse al centro penitenciario y para que les dejen libres.
De hecho, todo los discursos sobre la tarima, que se ha instalado cortando el paso en el camino que lleva a Lledoners, han ido en este sentido.
Marcel Mauri, de Òmnium Cultural, ha mostrado el sentimiento contradictorio del día de hoy: "Hoy los presos están más cerca pero no están en casa". Y ha instado a Pedro Sánchez a archivar el caso: "Instamos en Sánchez a pedir en la fiscalía que retire las falsas acusaciones contra los presos políticos y exiliados".
La convocatoria la ha cerrado Diana Riba, pareja de Raül Romeva, que ha leído un manifiesto en nombre de las familias donde ha denunciado que "hace demasiados meses que sufrimos una flagrante vulneración de derechos".
La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, ha lanzado un mensaje claro: "No pararemos hasta llegar a la República"