La acampada instalada desde hace dos semanas en la Puerta del Sol de Madrid ha vivido este lunes momentos de tensión tras la llegada de un grupo de manifestantes, mayoritariamente jóvenes, que llevaban banderas de España, de la Falange y con la cruz de Borgoña. Los concentrados se han desplazado una vez terminada la cabalgata del día de la Hispanidad y han rodeado a los acampados al grito de "Ceuta no se vende", a la vez que han entonado el Cara al sol. Desde la acampada, la respuesta ha llegado con consignas como "Aquí están los antifascistas" y "Chicos, recordad que mañana hay colegio", esta última en alusión a la edad de muchos de los jóvenes que se habían acercado hasta el kilómetro cero.
La Policía Nacional ha desplegado a varios agentes en la plaza para evitar el contacto entre los dos grupos y ha establecido un cordón de separación ante la acampada. A causa de la tensión generada, los efectivos han pedido refuerzos y han ido desplazando a los manifestantes que acababan de llegar hacia los alrededores de las calles de Espoz y Mina y de la Carrera de San Jerónimo, que conecta con el próximo paseo del Prado. Precisamente en esta zona se había celebrado la cabalgata militar del 12 de octubre, de donde procedían muchos de los concentrados que posteriormente se han dirigido hasta la Puerta del Sol.
Entre los manifestantes de extrema derecha también se han oído proclamas contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, gritos como "rojo el que no bote" y "a por ellos", mientras algunos de los presentes hacían el saludo fascista con el brazo en alto. Durante los momentos de más tensión, algunos individuos han lanzado huevos contra los acampados y les han mostrado pastillas de jabón. Uno de los participantes de la acampada ha explicado a EFE que habían sufrido "agresiones y provocaciones", una situación que ha obligado a la Policía Nacional a intervenir. Según este testimonio, los agentes han acabado deteniendo a algunas personas.
Paralelamente, Barcelona también ha acogido una movilización por el 12 de octubre. Según la Guardia Urbana, han participado unas 1.700 personas. La manifestación, convocada por la plataforma Unidos por Ceuta y con el apoyo del PP y Vox, ha recorrido el paseo de Gràcia con numerosas banderas españolas y de Ceuta y bajo una pancarta, escrita en catalán y castellano, con el lema "Catalunya con Ceuta. Una misma España". En la cola de la marcha se ha concentrado un grupo numeroso de neonazis de Núcleo Nacional, que han exhibido banderas franquistas y pancartas con mensajes como "12 de octubre de 1492. No pedimos perdón" y "España será católica o no será".
Tensión controlada en Barcelona
La respuesta antifascista también se ha hecho visible en el centro de la ciudad. Hacia las once de la mañana, unas decenas de personas se han concentrado en la plaza de Urquinaona convocadas por la Coordinadora Antifascista de Barcelona y, posteriormente, se han desplazado hasta la acampada por el derecho a la vivienda de la plaza de Catalunya. La movilización tenía un carácter preventivo ante la posibilidad de que miembros de Núcleo Nacional se acercaran y también ha servido para expresar el rechazo al día de la Hispanidad. De hecho, la Coordinadora había hecho un llamamiento a pasar la noche anterior en la acampada para reforzar su presencia ante un eventual ataque neonazi. A lo largo de la mañana se han sumado otros manifestantes, algunos con esteladas y procedentes de otra protesta, mientras los cánticos antifascistas se han mantenido durante cerca de dos horas ante un amplio dispositivo de los Mossos d'Esquadra.
