La senyera ha vuelto a ser este jueves por la noche la protagonista del inicio de la Diada nacional de Catalunya. El Parlament ha celebrado, por segundo año consecutivo, el acto solemne de izada de la bandera de 54 metros ante la fachada del Palau del Parlament, en una ceremonia presidida por el presidente de la cámara, Josep Rull; el president de la Generalitat, Salvador Illa, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. El acto ha servido también para dar el pistoletazo de salida a la conmemoración del milenario de las asambleas de paz y tregua, que el Parlament reivindica como una de las raíces del parlamentarismo catalán.
A diferencia del año pasado, cuando el acto sirvió para instalar la gran senyera de manera permanente en el exterior del Palau, este jueves la bandera ya ondeaba en su lugar. La ceremonia, sin embargo, ha mantenido el mismo carácter solemne y ha vuelto a situar la senyera como símbolo central de la víspera del 11S. La bandera ha sido trasladada plegada desde la puerta principal del Parlament por cinco miembros de la Guardia de Honores del Cuerpo de los Mossos d'Esquadra.
La salida de la senyera ha sido acompañada por la música de los Ministrers de la Ciutat, que han interpretado la "Contradanza de galeras". Illa, Rull y Collboni han recibido la bandera junto al mástil. Como el año pasado, ha sido confiada al alcalde barcelonés, en su condición de representante de la capital de Catalunya. Posteriormente, miembros de los Mossos d'Esquadra y de la Guardia Urbana de Gala del Ayuntamiento de Barcelona han izado la senyera mientras el Orfeó Català interpretaba "El cant de la senyera".
Mil años de parlamentarismo catalán
La ceremonia ha servido así para abrir oficialmente las celebraciones de la Diada, pero también para mirar atrás mil años en la historia institucional del país. El Parlament ha querido convertir el acto en el primer capítulo de la conmemoración de las Asambleas de Paz y Tregua, cuyo programa del milenario se alargará hasta diciembre de 2027. La efeméride quiere reivindicar las raíces del parlamentarismo catalán, la continuidad de las instituciones propias y una tradición política basada en la deliberación, el pacto y la resolución de los conflictos a través de la palabra.
Después de la izada, el actor Lluís Soler ha puesto voz al texto "Oliba. Mil años de paz y tregua de Dios", escrito especialmente para la ocasión por el poeta Jaume Coll Mariné. Vestido de manera austera, Soler ha aparecido en medio del coro del Orfeó Català para introducir la figura del abad Oliba y recrear, en forma de carta, su pensamiento sobre la necesidad de poner límites a la violencia y construir unas normas comunes.
"Yo, Oliba, por la gracia de Dios obispo y abad, a quien me quiera escuchar, paz y gracia", ha comenzado el texto. La recreación ha situado a los asistentes en el contexto de hace mil años, cuando el poder público se debilitaba, la violencia de los señores condicionaba la vida de los campesinos y la guerra formaba parte de la cotidianidad. En aquel contexto, Oliba impulsó las Asambleas de Paz y Tregua con la voluntad de establecer unas normas comunes y proteger a los más vulnerables.
"La paz es una obra colectiva"
El discurso ha puesto el acento en una idea que el Parlament quiere proyectar sobre el presente: la paz como una construcción colectiva basada en el diálogo. "La paz es una obra colectiva", ha proclamado el texto, que ha reivindicado la capacidad de la palabra y del acuerdo para imponerse a la fuerza. La recreación también ha presentado aquellas asambleas como una de las semillas de la tradición política catalana posterior, que conduciría a los Usatges de Barcelona, las Corts Generals y las constituciones catalanas.
La música de Jordi Savall y de los solistas de La Capella Reial de Catalunya y Hespèrion XXI ha acompañado la lectura con diversas piezas medievales. Entre estas se encontraban "Veri dulcis in tempore", pieza musical y poética medieval anónima copiada en Barcelona en el año 1012; "Pax! In nomine Domini!", canción de cruzada del trovador Marcabru, y "Quant ai lo mon consirat", un canto espiritual catalán anónimo datado aproximadamente del año 1100.
De la paz de Abad Oliba a la de Pau Casals
La ceremonia ha dado después un salto de mil años para recuperar otra figura vinculada a la defensa de la paz: Pau Casals. El Parlament ha proyectado el vídeo del discurso que el músico y violonchelista catalán pronunció en la sede de las Naciones Unidas en el año 1971. La proyección ha sido acompañada por el Orfeó Català, que ha interpretado a boca cerrada "El cant dels ocells", convertido en uno de los símbolos universales de paz.
El recorrido histórico ha terminado con "Els segadors", el himno nacional de Catalunya, interpretado nuevamente por el Orfeó Català. Después, la Mesa del Parlament ha ofrecido una recepción institucional a los representantes del mundo político, económico, cultural y social que han asistido al acto. Entre los asistentes al acto ha habido los presidentes José Montilla y Pere Aragonès, los expresidentes del Parlament, Ernest Benach, Carme Forcadell, Roger Torrent, Laura Borràs y Anna Erra, como también representantes de todos los grupos parlamentarios, excepto Vox y Aliança Catalana. También representantes de la sociedad civil y agentes económicos.
El presidente del Parlament, Josep Rull, había situado precisamente el milenario como una oportunidad para recuperar esta tradición institucional. La conmemoración, ha defendido, quiere profundizar en los orígenes de las instituciones catalanas y reivindicar valores como la dignidad humana, la deliberación y el pacto como mecanismos para resolver los conflictos.
El milenario se alargará hasta finales del 2027
El programa del milenario se alargará hasta diciembre del 2027 e incluirá actividades académicas, culturales y divulgativas. Entre las iniciativas previstas está el 78º Congreso de la Comisión Internacional para el Estudio de la Historia de las Instituciones Representativas y Parlamentarias, debates en el Institut d'Estudis Catalans, certámenes universitarios y actividades en los centros educativos. También se prevé un encuentro de premios Nobel centrado en la paz durante el otoño del 2027.
Rull ha invitado "el conjunto del país" a participar en la conmemoración de los "mil años de parlamentarismo catalán" y a recuperar el mensaje de defensa de la paz asociado a Pau Casals. El Parlament también ha impulsado un manifiesto con motivo de la efeméride, al cual se pueden adherir los ciudadanos. La jornada institucional tendrá continuidad este viernes, once de septiembre, con la tradicional jornada de puertas abiertas del Parlament. La cámara catalana abrirá las puertas a los ciudadanos entre las once de la mañana y las siete de la tarde, coincidiendo con la Diada nacional de Catalunya.