Los sindicatos de Renfe y Adif preguntan aclarar cuál será su futuro para evitar la huelga de cinco días para protestar contra el acuerdo por el traspaso de Rodalies anunciado por PSOE y ERC la semana pasada. Semaf avisa de que ya hay trabajadores que han declarado que quieren marcharse de Catalunya antes que se cierre el pacto, que ven "un despropósito". CCOO comparte la crítica por falta de transparencia y reclama que se firme un contrato programa entre Renfe y la nueva sociedad y se evite romper la estructura actual. UGT pide que el intercambio de competencias sea "muy gradual" y "se haga bien" y apuesta para que Ferrocarrils forme parte de la nueva sociedad.

Entre la plantilla que trabaja en Catalunya, formada en gran parte por personas nacidas en otras zonas de España, hay inquietud por la "falta de transparencia" de un acuerdo político "que es muy genérico" y se ha olvidado de cerrar los aspectos técnicos. El documento pactado entre ERC y PSOE detalla que se construirá una empresa mercantil denominada Rodalies de Catalunya con "participación mayoritaria" de la Generalitat, segregada de Renfe que "se dotará de los recursos materiales y humanos hoy utilizados". El texto añade que esta nueva sociedad asumirá la línea del Maresme de l'R1, la línea Sant Vicenç de Calders-Barcelona de l'R2sud y la línea Papiol-Hospitalet-Vic-Puigcerdà de l'R3.

Las diferentes fuentes sindicales consultadas por la ACN coinciden en decir que antes de pactar "un traspaso de esta envergadura" se tendría que haber escuchado la plantilla. El traslado podría afectar a unos 2.500 empleados de Renfe y unos 1.500 de Adif que hacen trabajo a Catalunya. Con todo, los sindicatos consideran que la cuestión implica toda la plantilla, de unos 15.000 empleados a la operadora y 15.000 al gestor de infraestructuras porque comparten los planes de empleo. Ante este contexto, Semaf, CCOO, UGT, CGT, SF y SCF a decidir por unanimidad convocar paradas el 24 y 30 de noviembre y el 1, el 4 y 5 de diciembre, coincidiendo con el inicio del Puente de la Purísima.

Peticiones de abandonar Renfe

Semaf, mayoritario entre los maquinistas, se opone "totalmente" al acuerdo que "coarta los derechos de todos los trabajadores" porque aunque durante un tiempo se garanticen las condiciones laborales y de movilidad, "no habrá gente nativa para sustituir" los que quieran marcharse. Según datos de la organización, en Catalunya hay unos 800 maquinistas de Renfe actualmente y un 40% cambian de destino cada año. 7 de cada 10 maquinistas que conducen los trenes de Rodalies son originarios de otros puntos del Estado."Hay gente que nos está diciendo que está pensando abandonar e ir en empresas privadas de ferrocarriles, antes de quedarse cerrados laboralmente en Catalunya," ha detallado el portavoz de Semaf, Diego Martín.

El sindicato ha asegurado que, para evitar la huelga, hay que garantizar que no se romperá la unidad de plantilla y que se revierta un acuerdo que "es un despropósito". Además, Martin han insistido que de entrada, no mejoraría el servicio, sino que, de inicio "lo empeoraría porque habrá menos profesionales".

Contrato programa

CCOO y UGT no se han mostrado contrarios a los cambios de competencias, pero han advertido que se trata de un proceso "muy complejo". Para simplificarlo, CCOO propone que los trabajadores continúen contratados como hasta ahora y que se firme un contrato programa entre Renfe y Adif y la nueva sociedad. Según el sindicato, la creación de una nueva empresa consorcial entre el Gobierno y el Estado no implica necesariamente que se tengan que fragmentar las plantillas, sino que hay otras fórmulas.

"El mejor convenio de colaboración es un contrato programa", ha defendido al secretario general de CCOO de Catalunya, Javier Pacheco, a la ACN. Según Pacheco, la nueva sociedad se tendría que encargar primero de la dirección y la planificación de un servicio que genera muchas críticas, pero la operación y el mantenimiento seguirían recayendo en Renfe y Adif.

Ferrocarriles a la nueva sociedad

Para UGT, la huelga convocada es por la desconfianza que genera la poca claridad del acuerdo y por el "miedo que se vaya privatizando y troceando" la empresa pública, como avisan de que ya está pasando con Renfe Mercaderies. El sindicato no detalla qué fórmula se tiene que escoger, pero apuesta por un traspaso "gradual" y "que se haga bien" porque de momento el acuerdo "es muy genérico y genera muchas incertidumbres".

"Los gobiernos no eran conscientes de algunos aspectos técnicos. Antes de cerrar el acuerdo, tendrían que haber hablado con las organizaciones sindicales para poder concretar más. Ahora, la información y concreción de este acuerdo va como Rodalies, muy tarde", ha resumido al secretario general de la UGT de Catalunya, Camil Ros. El líder de UGT propone que sea Ferrocarrils quien represente el Gobierno a la nueva sociedad y Renfe por parte del Estado. Las dos operadoras han evitado posicionar cuando han sido preguntadas por la ACN.

Escasez de maquinistas

Tradicionalmente, muchas de las plazas abiertas a Catalunya de las empresas estatales no se han cubierto, a diferencia de lo que pasa en otras zonas del Estado como Madrid y Andalucía. Eso implica que gran parte de los empleados que vienen a Catalunya sean de otras zonas del Estado y que la rotación es alta porque a menudo acaban volviendo a su comunidad de origen. Por este motivo, una de las preocupaciones de los trabajadores es garantizar los traslados a otros puntos de la geografía española.

A este hecho se le suma la dificultad en preparar a los nuevos maquinistas. La formación de los conductores no es inmediata y hacen falta dos años como mínimo para preparar una nueva promoción. Aparte del título para conducir un convoy que emite el Ministerio de Transporte, cada operadora pide una formación diferente y el de Renfe tiene un coste de unos 20.000 euros. Por ejemplo, los títulos de los conductores de Renfe no son los mismos que los que piden a Ferrocarriles de la Generalitat. Fuentes sindicales se preguntan qué pasará si todos los trabajadores ejercen el derecho de movilidad y no se ocupan las plazas que se abran a Catalunya.

Condiciones laborales en Renfe

Entre los motivos de la huelga también está el reclamo para mantener las condiciones de los trabajadores de Renfe y los derechos adquiridos. El salario de un maquinista de Renfe es superior al de uno de Ferrocarriles oscila entre los 20.400 y los cerca de 60.000 euros anuales, sumando los complementos adicionales personalizados. Los operadores comerciales, en cambio, empiezan con un sueldo de 14.800 euros sucios|brutos; que al cabo de dos años sube entre los 19.800 y los 24.000 euros con delgaduchas variables que van desde los 2.100 a los 4.600 euros.

 

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