Sánchez se toma un segundo periodo de reflexión: el fin de semana decidirá si convoca elecciones

No será la primera vez. Pedro Sánchez ya se tomó hace ahora más de dos años un periodo de reflexión para meditar si continuaba como presidente del Gobierno. Ahora, en vez de cinco días de reclusión por la apertura de diligencias a su mujer, Begoña Gómez, se calcula que el periodo dure dos: el líder socialista decidirá este fin de semana si anticipa las elecciones generales después de que Junts per Catalunya, PP y Vox hayan tumbado en el Congreso de los Diputados sus dos decretos sobre vivienda.

Fuentes de la Moncloa aseguran que no se descarta ninguna opción, incluido el adelanto electoral. Esta mañana, Sánchez ha seguido desde su escaño la intervención de su ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez. Y, al acabar, se ha dirigido a los despachos reservados para el Gobierno que hay en esta cámara. Allí, durante todo el tiempo que ha durado el Pleno, el presidente se ha reunido con sus ministros y los ha escuchado. Un ministro reconoce a este periódico que durante aquellas horas ha habido "mucha reflexión".

Se prevé que durante este fin de semana, Sánchez analice en profundidad la demoscopia y el escenario que ha abierto esta derrota en el Congreso con su núcleo duro; con miembros del ejecutivo y del PSOE. En 2023, Sánchez decidió la convocatoria en pocas horas, después del resultado de las elecciones autonómicas y municipales. Esta vez, si acaba convocando, se habrá tomado más tiempo. Si bien la cantinela del socialista durante toda la legislatura ha sido que la agotaría y que las urnas no se colocarían hasta 2027, ahora la sala de máquinas de la Moncloa ya no entona el mismo discurso.

A primera hora de esta mañana, ya con la confirmación de que los independentistas capitaneados en Madrid por Míriam Nogueras votarían no, algunos dirigentes socialistas empujaban a Sánchez a hacer este movimiento. Las elecciones generales se tienen que celebrar, como tarde, el 23 de agosto de 2027. Y el desahucio de Maricarmen, señalan fuentes monclovitas, ha sido un "punto de inflexión social". Este sábado hay convocadas manifestaciones en más de 50 ciudades. ¿Habrá un mejor momento para el PSOE y la izquierda española de ir a las urnas que ahora, con las calles movilizadas e indignadas por el fracaso de los dos decretos de vivienda? Es una pregunta que ha circulado a toda velocidad este viernes por la mañana dentro de la madrileña M-30. Y que ha estado en la cabeza de Sánchez, que este viernes ha ocupado su escaño en el Congreso con semblante serio, pensativo, acariciándose la barbilla mientras su ministra de Vivienda imploraba a Junts ni que fuera una abstención.

 

Sánchez ha sorprendido a la cámara pidiendo el turno de palabra al final de todo el debate, a las puertas de la votación. Ante los 350 diputados, ha defendido que el fracaso de los decretos comportará "un mal inmenso al país" que "afectará la vida cotidiana, nuestra economía y la imagen internacional del Estado". "La culpa no la tendrá la Troika o los bancos, sino los que voten no desde su escaño". "Hagan lo correcto; si no, la historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de lo que imaginan", ha espetado en pleno murmullo sobre la posibilidad de adelantar elecciones, mientras los acampados de la Puerta del Sol dejaban atrás sus tiendas y se dirigían al Congreso para manifestarse.

¿Cuándo se celebrarían las elecciones?

Una de las fechas que había aparecido últimamente en las quinielas era el 14 de marzo; misma fecha que las elecciones que llevaron a José Luis Rodríguez Zapatero a la Moncloa después del atentado en Madrid del 11M. Aparte del símbolo, las elecciones se habrían celebrado antes de las municipales y autonómicas, tal como le piden los barones. Y, además, la convocatoria coincidiría con una posterior derrota de los presupuestos generales del Estado a principios de año, como Sánchez ha prometido hasta ahora que haría.

Pero la derrota de los decretos que debían atacar la crisis de la vivienda lo ha cambiado todo. Si Sánchez optara por la primera fecha posible, debería anunciar la convocatoria el próximo lunes —5 de octubre— y el decreto de disolución de las Cortes se publicaría el martes en el BOE, de manera que las elecciones se celebrarían el domingo 29 de noviembre.

La izquierda a la izquierda del PSOE

Por todo ello, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha acusado a Sánchez de hacer "maniobras electorales" con la vivienda: "Por mí que convoque cuando quiera, y por España que convoque cuanto antes". El líder de Vox, Santiago Abascal, también reclama elecciones. Este viernes, al salir del hemiciclo, el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, pedía "un poco más de cabeza": considera que no hay nada a la izquierda del PSOE que sea "votable".

Pero el Gobierno cree que las movilizaciones por la vivienda pueden aglutinar a los partidos a la izquierda del PSOE. El ministro Pablo Bustinduy asegura que en Sumar están "listos para lo que sea" y el espacio se reúne el domingo "para estudiar el escenario" que viene ahora. La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha explicado en la Cadena SER que ha hablado con Sánchez: "Esta prerrogativa le corresponde al presidente del Gobierno" y "mi discreción será absoluta".