El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha mantenido este miércoles una reunión con el coordinador federal de Izquierda Unida y portavoz adjunto de Unidos Podemos en el Congreso, Alberto Garzón, en el marco de la ronda de contactos que el líder socialista está manteniendo con todas las formaciones políticas.

A diferencia de otros dirigentes como el presidente del PP, Mariano Rajoy, y el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, con los cuales Sánchez sólo mantuvo conversaciones telefónicas, el líder del PSOE se ha visto cara a cara con el dirigente d'IU.

Para Alberto Garzón, "los tiempos políticos son completamente incompatibles con las emergencias sociales del país", por lo que ha asegurado que tanto IU como Unidos Podemos trabajarán para poner sobre la mesa "coherencia, diálogo y propuesta programática para recuperar la política en beneficio de una mayoría social que reclama soluciones inmediatas a graves problemas".

El líder d'IU ha constatado que no comparte el proyecto político del PSOE por haber sido "copartícipe de los importantes recortes sociales y económicos que empezaron el año 2010 y que han extendido la desigualdad y la pobreza" en España, si bien opina que es necesario encontrar una salida política que evite las terceras elecciones.

"No vetaremos ninguna conversación y entendemos que la mejor herramienta para salir de esta situación absurda es el diálogo sincero y honesto sobre las propuestas programáticas", ha señalado Garzón, quien ha manifestado su disposición a dar apoyo a una hipotética investidura de Sánchez "siempre que haya un compromiso programático con medidas destinadas a mejorar la vida de la clase trabajadora".

Según Garzón, entre estas medidas tienen que aparecer "una reforma fiscal progresiva, un plan de empleo, la derogación de la reforma laboral del PP y la constitución de un nuevo Estatuto de los Trabajadores, la garantía de suministros básicos de agua, energía, transporte y vivienda para las familias con dificultades económicas, una reforma de la Ley Electoral que garantice una mayor proporcionalidad, una ley anticorrupción, la derogación de la 'ley mordaza' y de la LOMCE", entre otros.

Para el líder de IU, "hay números parlamentarios para frenar el neoliberalismo más salvaje y dar oxígeno a las familias que peor lo están pasando", pero eso, ha destacado, comportaría trabajar para conseguir el apoyo y / o la abstención de otros grupos como Ciudadanos, PNV, Compromís o los nacionalistas catalanes.

A partir de estos planteamientos, Alberto Garzón ha avanzado que la dirección Izquierda Unida está elaborando una declaración política en la que se recogerán "contenidos fundamentales de cara a fijar con nitidez y rotundidad cuál será su posición en las próximas semanas". El coordinador federal llevará esta propuesta a la reunión de la Coordinadora Federal, que tendrá lugar el sábado que viene a Madrid, para su análisis y aprobación.