Al día siguiente de hacerse público el informe de la policía española que implica de manera directa a Marruecos en la crisis de Ceuta, Pedro Sánchez continúa obstinado en defender al país norteafricano. El presidente del Gobierno ha comparecido este jueves en el Congreso de los Diputados para dar explicaciones sobre la invasión y ha sostenido que "nadie ha aportado ninguna prueba que permita concluir que esto fue diseñado y ejecutado por Marruecos". Solo hay "indicios", ha reconocido; entre ellos, que dos ministros marroquíes hayan defendido que Ceuta y Melilla les pertenecen. Ha revelado que, debido a esto, el 21 de agosto el Gobierno convocó a la embajadora marroquí para pedirle explicaciones. Y también ha defendido que, después de este episodio, "la cooperación con Marruecos debe ser diferente". Durante su discurso, el líder socialista ha insistido en que ninguno de los informes policiales previos a la entrada masiva del 30 de julio previeron una ola migratoria de aquella magnitud. Sánchez ha aseverado que se produjo un aumento de las entradas de personas a nado que es habitual cada verano, por la mejora de las condiciones climatológicas.
El informe policial hecho público este miércoles es claro: hubo un "guiado activo" por parte de las Fuerzas de Marruecos de los inmigrantes que cruzaron la única frontera europea ubicada en el continente africano. Pero Sánchez no le ha dado credibilidad; mantiene que no hay pruebas concluyentes. Este jueves el presidente español ha asegurado ser "consciente" de que hay "dudas" e "indicios" que apuntan a una autoría marroquí. "Me hago cargo", ha dicho. Pero ha defendido que por "prudencia y rigor" debe seguir exculpando a Marruecos. A pesar del informe policial, el socialista se ha comprometido a "compartir con transparencia" la información de la que se disponga en un futuro. "Si existen pruebas sólidas, actuaremos con contundencia", ha manifestado, entre las risas sarcásticas de toda la bancada del PP y de Vox. Populares y ultras le han intentado interrumpir durante toda su comparecencia y le han recriminado haber hecho vacaciones este verano a pesar de la dimensión de la crisis.