En un entorno hostil y nada amable ante las respuestas esquivas del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, este ha acabado respondiendo que no se plantea dar apoyo a un candidato del Partido Popular (PP) a la presidencia española, sea cual fuere este. La circunstancia se podría producir si se diera el caso de que el PP fuera la fuerza más votada y sólo se pudiera formar gobierno con la abstención de los socialistas. La discusión llega después de días de dudas, ya que en las jornadas del Cercle d'Economia Sánchez aseguró que no habría unas terceras elecciones.
Con un optimismo fingido a ratos, Sánchez ha negado a lo largo de toda la entrevista en un espacio denominado "Cuatro + Uno" de El Mundo, las evidencias que le aportaban los periodistas sobre la posibilidad del sorpasso de la coalición Unidos Podemos. "Aspiro a gobernar", ha dicho. Ajeno a los números, ha asegurado que siempre le habían vaticinado unos resultados inferiores a los realmente obtenidos, o que los tiempos de cambio político generan la fragmentación y un espacio "más competido".
Nada cambiará a partir del día en que se producirá la repetición electoral, en la estrategia negociadora de Ferraz. El socialista ha asegurado que no vetará a ninguna fuerza "del cambio", es decir, que volverá a buscar el apoyo de Ciudadanos y Podemos, a pesar de saber que sus rivales ya constataron que no eran compatibles para gobernar juntos.
Introducido en esta tesitura, ha tenido que asustar al fantasma de su fracaso político, en caso de que después del 26-J sus escaños bajaran por debajo de los 90. En opinión de Sánchez, "sólo" llevaría 23 meses al frente del proyecto socialista, de manera que se siente avalado para seguir madurando, a pesar de que Alfredo Pérez Rubalcaba, o Joaquin Almunia, sí dimitieron después de retroceder en sus resultados electorales.
En Ferraz no quieren hacer autocrítica por ningún suceso ocurrido en los últimos meses de negociación. Las críticas han versado en todo momento en la oferta de gobierno de coalición de los podemistes, la "vicepresidencia" de Pablo Iglesias, o las reuniones fallidas.
(continuará ampliación)
