Pedro Sánchez ha avanzado este jueves que también tiene intención de pedir al Congreso de los Diputados el envío de tropas a Palestina de cara a una eventual fuerza de paz una vez acabe el conflicto de Oriente Medio. Así se ha pronunciado en el discurso de inauguración de la Conferencia de Embajadores españoles en el exterior después de haberse referido a la intención del Gobierno de participar en la eventual fuerza internacional en Ucrania una vez se consiga un alto el fuego con Rusia. En plena escalada bélica y pocos días después del ataque estadounidense a Venezuela, el presidente socialista ha centrado su discurso en la creciente inestabilidad internacional y ha vuelto a situar la oficialidad del catalán en la Unión Europea como una de las prioridades en política exterior española de cara al 2026, cosa que ya mencionó en esta misma conferencia el año pasado.

En el discurso de este 2026, Sánchez ha confiado en que sea “inmediata” la paz en Oriente Medio y que se produzca “el reconocimiento de los dos estados entre Israel y Palestina”. El presidente del Gobierno ha insistido en que "la situación continúa siendo intolerable" en Gaza y ha dejado claro que "la paz no puede ser un paréntesis en una tierra martirizada por la guerra". "La paz exige aplicar de una vez por todas esta solución de dos estados", así como la entrada de ayuda humanitaria y el cumplimiento del alto el fuego alcanzado por las dos partes y que, tal como ha denunciado, Israel está violando. El jefe del ejecutivo de PSOE y Sumar ha insistido en que "un Estado de Palestina independiente, viable, seguro, será la solución para la estabilización y para el desarrollo y el progreso de una importante región, también desde el punto de vista geopolítico y geoestratégico, para nuestro continente y para nuestro país".

ha vuelto a hacer mención a una de las grandes deudas que el socialista arrastra con Junts per Catalunya cuando tuvo que negociarse el arranque de la nueva legislatura, cuando los socialistas querían colocar a Francina Armengol como presidenta del Congreso y pretendían repetir un nuevo mandato en la Moncloa por parte de Sánchez. "En una Europa más próxima, continuaremos defendiendo nuestras lenguas en las instituciones europeas; fortalecer la legitimidad democrática es reconocer la identidad de nuestra nación y pocos tienen tanta riqueza cultural como la nuestra", ha defendido.

El año pasado el socialista ya defendió que "la España que queremos solo es posible si construimos la Europa y el mundo que queremos". Fijó el reconocimiento del catalán en Europa como una de sus grandes prioridades políticas. Concretamente, aseguró que "el reconocimiento de las lenguas cooficiales reconocidas en nuestra Constitución, como lenguas oficiales en las instituciones comunitarias, continuará siendo una de nuestras principales prioridades políticas para el año 2025". 

Se había pronunciado de la misma manera el día anterior el ministro de Exteriores, José Manuel Albares. En enero de 2025 instó a los embajadores del Estado español en el exterior a “redoblar sus esfuerzos” para conseguir que el catalán, el euskera y el gallego estén “reconocidos” en Europa de la misma manera que lo está el castellano. Es decir, que los embajadores trabajen en los respectivos países donde están destinados para que se cumpla el pacto firmado ahora hace dos años y medio con Junts per Catalunya para que la lengua catalana y el resto de lenguas cooficiales con el castellano sean oficiales en la Unión Europea; para conseguirlo se necesita la unanimidad de los 27 estados miembro.