El Gobierno ha optado finalmente por dividir el decreto de vivienda y aprobar dos diferentes en la reunión del Consejo de Ministros de este martes. El primero tiene como medida estrella la prohibición de los desahucios hasta el año 2030. Y el segundo aborda la prórroga automática de los alquileres. Se trata de medidas exigidas por el Sindicato de Inquilinas y por Sumar, pero no todo cuenta con el visto bueno de todas las formaciones que invistieron a Pedro Sánchez presidente esta legislatura: esta prórroga automática tiene pocas perspectivas de salir adelante. Y el primer decreto, a pesar de ser el de más consenso, está en el aire. Fuentes de la Moncloa se muestran confiadas en que saldrá convalidado este viernes en el Congreso de los Diputados; pero en el aire está el apoyo de Junts per Catalunya y de Podemos.
El acuerdo entre PSOE y Sumar para dividir el decreto en dos ha llegado en la reunión del Consejo de Ministros, que ha empezado una hora tarde, a las diez y media de la mañana. Pedro Sánchez lo ha retrasado con la intención de conseguir un pacto. El socio minoritario no había amenazado con salir del ejecutivo, pero sí se había mostrado dispuesto a no participar en la reunión, cosa que no habría sido la primera vez que pasa.
Concretamente, tal como ha expuesto este martes en rueda de prensa la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, el primer decreto incluye la protección de los desahucios hasta 2030, la regulación del alquiler de temporada y de habitaciones, la prohibición de la compra de fondos buitre hasta 2028 y la prórroga de dos años de los contratos que finalizan antes del 31 de diciembre de 2028. Tal como ha expuesto Rodríguez, este texto ha sido trabajado con los distintos grupos del Congreso de los Diputados
El primer decreto, el que en principio debería generar más consenso, también incluye bonificaciones para pagar el alquiler para las familias con ingresos de menos de 33.000 euros e incentivos fiscales para los propietarios que "quieran que sus vecinos vivan mejor y no se suban al carro de la especulación". El ejecutivo de Pedro Sánchez también ha aprobado la congelación del precio de los alquileres a un 2%. En el caso de la regulación del alquiler de habitaciones, aparece una cláusula competencial que dispone que la normativa no se aplicará de momento en Catalunya, porque ya dispone de una política propia.
Tal como ha explicado la ministra, la normativa incluye un nuevo impuesto a los pisos turísticos con un IVA del 10%. El Gobierno también ha activado un mecanismo de financiación de préstamos para comprar la primera vivienda a interés 0% de hasta 50.000 euros. Estos créditos se concederán a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) y no podrán superar el 20% del valor de la vivienda. Por otro lado, el texto ha incorporado una "importante medida fiscal" con una rebaja del IVA reducido al 4% para la construcción de vivienda pública y protegida. Es en otro decreto separado donde se establece la renovación automática de los alquileres; este segundo texto no ha sido trabajado con el resto de grupos parlamentarios.
El desacuerdo con Junts
Junts per Catalunya advirtió este lunes por la noche que el ejecutivo de Sánchez se había alejado del acuerdo previo entre ambas partes al haber aceptado exigencias de los partidos de izquierdas. Los juntaires se quejaban de que el borrador que circuló entre grupos parlamentarios y la prensa "da por buenas las ocupaciones" porque deja sin protección a los pequeños propietarios al colocarlos al mismo nivel que los fondos buitre.
Junts propuso al Gobierno detener los desahucios cuando la propiedad sea de un fondo buitre. En el caso de un pequeño propietario, los independentistas piden que sea la Administración quien se ocupe de compensar las pérdidas económicas. Insisten en que estos gastos no pueden recaer en un particular cuando se pagan impuestos.
Ahora bien, el borrador que se filtró este lunes ya prevé la suspensión del desahucio y la compensación por parte de la Administración para los pequeños propietarios en general. El texto excluía este mecanismo para los titulares de dos viviendas o menos: el desahucio seguiría adelante. En cambio, los propietarios de tres viviendas o más que no llegasen a la consideración de gran tenedor sí que verían cómo el desahucio se suspende con su compensación correspondiente.