Pedro Sánchez ha aterrizado en la reunión del Cercle d'Economia al día siguiente de que pasara por este mismo foro el líder del PP, Alberto Núñez Feijoo, que no escondió su convencimiento de que tiene a tocar la Moncloa. No obstante, en medio de un contexto extremadamente complejo para su gobierno y para el PSOE, asediado por múltiples acusaciones de corrupción, Sánchez ha querido dejar claro ante el mundo económico catalán que no solo no tira la toalla, sino que tiene intención de sacar adelante la legislatura y afrontar "cuestiones pendientes". En Barcelona, Sánchez ha desenterrado el "conflicto político en Catalunya" para asegurar que hay que abordar su raíz, tal como se comprometió con Junts en Bruselas y con la hoja de ruta acordada con ERC para su investidura. Además, ha anunciado la activación inmediata del procedimiento para la elaboración de los presupuestos del Estado para el próximo año.
Después de meses sin hablar del "conflicto político", Sánchez se ha referido a este tema en su intervención inicial y, por si no se había entendido su mensaje, lo ha vuelto a sacar en el turno de preguntas, a pesar de que no se le ha pedido. "Cuando he hablado de la agenda del reencuentro para poder abordar definitivamente el conflicto territorial, creo que es importante que esta agenda se complete", ha insistido. Sánchez ha admitido que la amnistía, que confía en que se haga efectiva esta legislatura a la espera del pronunciamiento del TJUE, no termina con su deber, que es "afrontar y resolver el conflicto político". No obstante, también ha querido subrayar el valor que han representado las decisiones que han permitido "devolver al terreno político lo que nunca debería haber salido de él".
Sánchez incluso, ha ironizado que Feijóo con el debate suscitado en torno a la moción de censura, hace un reconocimiento explícito a un actor político que hasta hace poco no reconocía, como es Junts per Catalunya.
Presupuestos
En cuanto a los presupuestos, ha anunciado que su gobierno iniciará los trámites para presentar y aprobar las nuevas cuentas del Estado para el año 2027, que esta misma semana se publicará la orden de elaboración en el Boletín Oficial del Estado y que a lo largo de este mes se actualizará el cuadro macroeconómico. El ejecutivo español no ha aprobado presupuestos desde las cuentas de 2023, pero Sánchez ha asegurado que abrirá las conversaciones con el resto de fuerzas políticas para comenzar la negociación.
Ha detallado que serán presupuestos sociales, porque el objetivo del Govern es redistribuir la riqueza y reforzar el estado del bienestar; que la vivienda tendrá un peso prioritario, con el "mayor despliegue de recursos públicos que nunca se ha conocido en la democracia española"; que seguirán la línea de "responsabilidad fiscal"; que reducirá el déficit público y que tendrán como objetivo resolver los problemas de financiación autonómica. Aparte de estos grandes rasgos, ha esquivado las preguntas que se le han planteado reclamando más detalles sobre el calendario y las previsiones de las cuentas.
El presidente español, que ha saludado al president, Salvador Illa, y al ministro Jordi Hereu, con un "querido Salvador, querido Jordi" no ha escondido la comodidad con la que se mueve en sus visitas en Catalunya. Ha reivindicado los acuerdos que ha conseguido a lo largo de esta legislatura con otras fuerzas progresistas, pero "también con fuerzas nacionalistas y/o independentistas tanto en Catalunya como en el País Vasco" y ha asegurado que esto "está cayendo bien al conjunto del Estado". A partir de aquí, ha desgranado las cifras macroeconómicas con las que ilustra la mejora de la situación en España y en Catalunya, pero también ha reclamado a los empresarios presentes que paguen bien a sus trabajadores porque esto será bueno para ellos y para la economía.
