El desfile de consellers de la Generalitat en Madrid las últimas semanas sirve para enfocar el proceso desde una multiplicidad de áreas. Al conseller de Territorio y Sostenibilidad, Josep Rull, le ha tocado explicar la controvertida vertiente de las infraestructuras. Delante de empresarios madrileños Rull ha expuesto el "centralismo" español en temas de movilidad para señalar una de las justificaciones al movimiento social que da apoyo a un Estado propio. Es por esta "debilidad", que el político catalán ha criticado que el Estado tampoco era capaz dar solución a las demandas "democráticas" a través del referéndum.

"¿Tan poca confianza hay en España para proponer el referéndum y hacer campaña para qué nos quedamos?" se ha preguntado Rull. El conseller de Territorio se ha equiparado al caso escocés, donde el exprimer ministro David Cameron aceptó la celebración de una consulta porque antes que unionista, era "demócrata". La campaña del gobierno británico por el "no" se basó en hacer ofrecimientos para que los escoceses se decantaran por su opción. "Los problemas no se prohíben, se resuelven" ha expuesto el político catalán, parafraseando al periodista Iñaki Gabilondo "poco sospechoso de secesionista radical".

Las dudas sobre la legitimidad en la forma de la hoja de ruta ya son una constante en cada desayuno informativo del gobierno. Las preguntas este jueves han versado sobre cómo se materializaría que algunos municipios votaran en contra de la independencia. "Mire, algunas zonas de Andalucía, por ejemplo, no aprobaron su Estatuto y no por eso se quedaron fuera" ha afirmado. Aquí es donde ha girado la pregunta, cuestionando cómo podía ser que Catalunya, que ratificó la Constitución de 1978 con un 95% de apoyo afirmativo, era una zona que ahora tenía ciudadanos a favor del Estado propio.

Más le ha costado al también diputado por la lista de Junts pel Sí explicar si a la "nueva Convergència" le había afectado impulsar el proceso independentista. Rull lo ha ahogado con rotundidad, aunque el moderador le ha citado datos donde se mostraba un crecimiento de ERC al par que una caída electoral de la transición entre CDC y el PDECat. Aquí el conseller de Territori ha pronunciado un argumento que hasta ahora no se había oído en ninguna de estas reuniones en Madrid, el de la crisis económica, que habría sacudido "también al exministro Gordon Brown y a José Luis Rodríguez Zapatero", como ha dicho Rull.

No sería para Rull más esperanzadora la postura del exsecretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en cuestiones soberanistas. "Tenía una actitud muy cerrada" ha lamentado para exponer que la postura del Partido Popular se parecía a la de los socialistas. De hecho, Ferraz no ha anunciado todavía qué posición tomaría en la votación del suplicatorio del líder del PDECat en Madrid, Francesc Homs. Pero sí lo han hecho el PP y Ciudadanos, asegurando que votarían a favor, y Podemos en contra. "Sería uno de los actos más graves en una democracia" considera Rull sobre que saliera adelante.

Infraestructuras "centralistas"

El auditorio donde Rull se ha explicado era más pequeño que la sala donde el presidente Carles Puigdemont detalló la hoja de ruta, en la visita madrileña del lunes. Así las cosas, el de este jueves era un público especializado y que ha permitido al conseller desplegar los argumentos que a su parecer, ilustran "los criterios políticos que por acción o por omisión" estarían supeditando la implantación de infraestructuras "con racionalidad" en España. Este modelo habría comportado que el PIB creciera en los últimos años por las obras públicas y no por su rendimiento, como forma de "mecanismo de financiación diferida".

El corredor mediterráneo, el túnel del Pertús o el choque de la Generalitat con ADIF, que está "descontrolada" en todo el Estado, son algunos casos que Rull ha mencionado para denunciar cómo las infraestructuras irían por delante de los objetivos económicos. En ese sentido, ha invitado a los oyentes a hacer la prueba. "Tomen el Euromed Barcelona- Alicante o el AVE Barcelona-Madrid-Alicante y verán que el segundo va más rápido" ha citado en la larga lista de aeropuertos, estaciones, o incluso carreteras "que no van a ningún sitio y lo digo porque lo sé muy bien", ha expuesto sobre Catalunya.

La voluntad de la Generalitat no es la queja, "miren, es agotador echar la culpa a Madrid", sino resolver la situación. Esta idea le ha servido al representado del gobierno catalán para pronunciar el "gran acto de país" que Puigdemont y Rull presentarán el 26-O con el objetivo de conseguir el traspaso de Rodalies. "En Renfe hay voluntad de hablar, al menos" ha celebrado. "FGC tiene una puntualidad del 99%, Cercanías del 84%, en regionales la puntualidad es del 49%, pero en algunas líneas es del 25%", eso es inaceptable", ha denunciado. "Sabemos qué queremos" y de eso irá el encuentro.