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Junts per Catalunya y el Partit Nacionalista de Catalunya (PNC) de Marta Pascal han cerrado un acuerdo para concurrir conjuntamente en el próximo ciclo electoral. El entendimiento toma como referencia el acuerdo alcanzado este verano en Girona, donde el PNC se ha integrado en la candidatura de Junts que encabezará Gemma Geis y donde el exconcejal Carles Ribas, del partido de Pascal, ocupará el número dos. El acuerdo se basa en incorporar personas a las listas de Junts durante las próximas elecciones. Se trata de las elecciones españolas el próximo 29 de noviembre y las municipales en mayo de 2027, pero el acuerdo también tiene la mirada puesta en las próximas elecciones al Parlament de Catalunya y al Parlamento Europeo. Además, como recoge el acuerdo signado, el PNC tendrá un representante en la ejecutiva de Junts y dos miembros en el Consell Nacional.

El acuerdo, firmado este viernes por la tarde por el secretario general de Junts, Jordi Turull, y la secretaria general del PNC, Marta Pascal, lleva por título "Aixecar Catalunya: reencuentro, responsabilidad y futuro". Las dos formaciones subrayan que el catalanismo se ha ido "debilitando y fragmentando", lo que ha contribuido a que "las principales instituciones de Catalunya estén gobernadas por proyectos sin ambición nacional y que han abierto la puerta a una era de decadencia tanto de la capital del país como del conjunto de la nación".

Para corregir esta tendencia, los dos partidos defienden reducir la "dispersión" y se comprometen a "reforzar una cultura política que sigue siendo necesaria: la del catalanismo que entiende la nación como una comunidad de personas que, tengan el origen que tengan, sean libres y responsables; que defiende las instituciones y la lengua propias; que cree en Europa, que valora el esfuerzo, la iniciativa, la cohesión social y el equilibrio territorial; que tiene ambición de liderar el país desde el gobierno de las instituciones; y que quiere hacer de Catalunya un país libre, próspero, justo, abierto y respetado".

Según puede explicar El Nacional.cat, la negociación ha sido pilotada por Carles Puigdemont y el secretario general de Junts, Jordi Turull, mientras que Marta Pascal ha asumido personalmente buena parte de las conversaciones. La dirigente del PNC ha viajado varias veces a Waterloo para reunirse con Puigdemont y avanzar en un entendimiento que supone un movimiento especialmente significativo teniendo en cuenta el origen del PNC.

La operación se enmarca en el reagrupamiento del espacio convergente que Junts está impulsando de cara a los comicios locales. En los últimos meses, la formación de Puigdemont ha ido cerrando o negociando acuerdos con diferentes partidos y plataformas que provienen, directa o indirectamente, de la antigua Convergència y del PDeCAT. El movimiento tiene una dimensión eminentemente municipal, donde la fragmentación del espacio en diversas siglas ha comportado en varios casos la pérdida de alcaldías o de representación.

Girona, el primer experimento con el PNC

El primer acuerdo entre Junts y el PNC se hizo público en julio, solo diez días después de que Junts abandonara el gobierno municipal de Girona. La candidatura se presentará bajo las siglas Junts per Girona – PNC Compromís Municipal, con Gemma Geis como candidata a la alcaldía y Carles Ribas como número dos. Ribas, que había sido portavoz del gobierno municipal durante la etapa de Carles Puigdemont como alcalde, encabezó Ara Girona en las municipales de 2023 sin obtener representación. Ahora volverá a la política municipal de la mano de Junts, avalado por el mismo Puigdemont.

Geis presentó el acuerdo como una manera de "ampliar el carril central" de la política gerundense y defendió que "sumar no es pegar", sino incorporar trayectorias y sensibilidades diferentes para construir una alternativa de gobierno. Ribas, por su parte, resumió el espíritu del acuerdo con una idea: "a veces es mucho más importante sumar que liderar". La intención ahora es llevar esta misma lógica a otros municipios. En algunos casos, la operación puede consistir en incorporar dirigentes o candidatos vinculados al PNC dentro de listas de Junts; en otros, en articular marcas de coalición que permitan visualizar las dos procedencias.

La operación reagrupamiento convergente

El acuerdo con Marta Pascal es una pieza más de un movimiento mucho más amplio. Junts está articulando una especie de reagrupamiento de las diferentes familias del espacio convergente de cara a las municipales, con acuerdos territoriales con formaciones que nacieron después de la desaparición de Convergència Democràtica de Catalunya y, posteriormente, del PDeCAT.

Uno de los casos más avanzados es Impulsem Penedès, que en marzo validó su acuerdo con Junts para concurrir juntos en 2027. Las dos formaciones ya habían ido juntas en las municipales anteriores y ahora han decidido reeditar la alianza, manteniendo a la vez espacios de autonomía para la organización penedesenca. Impulsem, encabezado por Jaume Casañas y con Sergi Vallés como secretario general, nació después de la derrota del PDeCAT en el Parlament de 2021 y agrupa a alcaldes y concejales del Penedès.

También en Lleida Junts e Impulsem Lleida han renovado el pacto electoral. La voluntad declarada es aumentar el número de candidaturas conjuntas y superar las 200 listas en las municipales de 2027, por encima de las 130 que presentaron en 2023. Aun así, todavía queda concretar algunos acuerdos con partidos territoriales, como puede ser el partido recién creado Impulsem Tarragona.

Otro de los actores es Convergents, el partido vinculado al exconseller Germà Gordó. Junts tiene prácticamente cerrado un acuerdo para que más del 90% de las aproximadamente setenta candidaturas que impulsa esta formación concurran bajo el paraguas de la marca de Puigdemont. El acuerdo ya se ha materializado en municipios como Vilanova i la Geltrú y también afecta a alcaldías como Prat de Comte o Sant Jaume dels Domenys.

En Manresa, el proceso pasa por Avenç Nacionalista, la formación de Sergi Perramon que aspira a agrupar sensibilidades nacionalistas de diferentes procedencias. Junts y Avenç ya han acordado concurrir juntos con Ramon Bacardit como candidato. La operación pretende incorporar también a otros actores del espacio municipalista manresano. Otro ejemplo es Mollerussa, la última capital de comarca donde los restos del PDeCAT todavía gobernaban bajo la batuta del exdiputado Marc Solsona. En este caso, Junts y Mollerussa Primer han unido fuerzas.

El mismo patrón se repite en municipios como Lloret de Mar, donde Junts y Tots per Lloret —la marca con la que se presentó el sector procedente del PDeCAT— se volverán a presentar juntos, o Puigcerdà, donde los juntaires y Fets per Puigcerdà han optado por reconstruir la unidad electoral del espacio después de la fragmentación de los comicios anteriores. A esta operación también se han sumado antiguos dirigentes del PDeCAT que no forman parte formalmente de las nuevas estructuras, como Xavier Fonollosa en Martorell o Meritxell Roigé en Tortosa.

Del enfrentamiento entre Puigdemont y Pascal al acuerdo municipal

El acuerdo con el PNC tiene una carga política especial porque Marta Pascal fue una de las dirigentes que más se distanció de Carles Puigdemont durante la etapa del PDeCAT. Pascal había sido portavoz de Convergència Democràtica de Catalunya y, después de la refundación del partido en 2016, fue la primera coordinadora general del PDeCAT. Su liderazgo, sin embargo, quedó condicionado por el conflicto entre la dirección del partido y Puigdemont, especialmente a raíz de la creación de la Crida Nacional per la República y del debate sobre el futuro del espacio posconvergente.

En julio de 2018, Pascal dejó la dirección del PDeCAT después de que la asamblea del partido avalara las tesis de Puigdemont y la necesidad de articular un nuevo espacio político en torno a la Crida. Las tensiones entre ambos sectores habían ido aumentando durante meses. La distancia llegó a ser pública. En 2019 Pascal afirmó que "Catalunya no se puede dirigir desde Waterloo" y defendió una vía independentista basada en el acuerdo y en el aprovechamiento del autogobierno. En 2020 abandonó definitivamente el PDeCAT. La baja del partido se hizo efectiva el 27 de abril de aquel año, después de meses de distanciamiento, y Pascal empezó a impulsar un nuevo proyecto político.

Este proyecto desembocó en el Partit Nacionalista de Catalunya, constituido en junio de 2020 a partir del espacio de El País de Demà. La plataforma había reunido a exdirigentes convergentes y del PDeCAT y defendía un catalanismo soberanista que rechazaba la vía unilateral y apostaba por un referéndum acordado. Además de Pascal, también estaba el exportavoz del PDeCAT, Carles Campuzano, pero acabó dando el paso a Esquerra Republicana, con quien es diputado y fue consejero. Todo ello después de las elecciones de 2021, en las que Junts, el PDeCAT y el PNC se presentaron por separado. En el caso del PDeCAT, obtuvo 77.229 votos y se quedó sin representación. En cambio, el PNC quedó bastante más lejos, obteniendo 4.583 votos.

La operación municipal llega, además, al día siguiente de la presentación pública de Paral·lel 41, la nueva fundación presidida por Victòria Alsina que quiere contribuir a "repensar" Catalunya y actualizar el catalanismo desde una perspectiva transversal. El acto celebrado el jueves en el auditorio de la Pedrera reunió a dirigentes de diferentes etapas políticas, empresarios, académicos y representantes de la sociedad civil, entre los que se encontraban la misma Marta Pascal o el vicepresidente de Junts, Antoni Castellà.