El anuncio de que el desarme de ETA ya se ha realizado ha vuelto a generar tensiones. Mientras la izquierda abertzale presenta la entrega de armas como la muestra del compromiso de la banda con la paz, y pretende exigir que el gobierno español haga algún gesto, desde los grupos de derecha unionista y desde las asociaciones de víctimas se ha querido minimizar el gesto y se ha asegurado que lo que hace falta es la disolución de la banda y la acción policial contra sus miembros. Incluso se ha llegado a insinuar que dar importancia a estos hechos es colaborar con la estrategia de la banda y atacar la dignidad de sus víctimas.

Desde Euskadi

El parlamentario de EH Bildu Julen Arzuaga se ha mostrado satisfecho por el hecho de que ETA haya cumplido su palabra y se haya desarmado, y ha elogiado el sistema escogido para hacerlo, por el protagonismo que ha dado a la sociedad civil. Arzuaga ha reclamado que, para una paz "justa y definitiva" en Euskadi, sería necesario reparaciones para "todas" las víctimas del "conflicto vasco", resolver la situación de los presos y fugados de la banda y "desmilitarizar" el País Vasco, con la retirada de la Policía y la Guardia Civil. Arnaldo Otegi, desde Bayona, ha coincidido con Arzuaga, y ha asegurado que el próxiimo paso del proceso de paz pasaría por resolver el problema de los presos, atender a las necesidades de las víctimas y desmilitarizar a Euskadi.

El portavoz del Partido Nacionalista Vasco en el Parlamento vasco, Joseba Egibar, ha afirmado que el gesto tiene "una relevancia histórica", pero ha subrayado que "lo realmente importante" es que se produzca la verificación del desarme de ETA. En este sentido, ha afirmado que las armas, "una en una o todas juntas, tienen una historia", que es "la historia de los que las han empuñado y el dolor y sufrimiento que han producido durante tantos años".

Eneko Andueza, portavoz del Partido Socialista de Euskadi en las Juntas de Guipúzcoa, ha querido recordar que el desarme "llega tarde para los centenares de víctimas, que merecen verdad, memoria y justicia". Al contrario que Bildu, ha afirmado que "la entraga de armas de este sábado no merece ninguna contrapartida ni resta la responsabilidad de los que ejercieron el terror, ni de los que apoyaron su estrategia".  Además, ha añadido que si la entrega se ha retrasado, ha sido por las maniobras propagandísticas de ETA. Pese a todo, ha valorado la acción como un "paso positivo" hacia la paz y "la construcción de una Euskadi más libre". Patxi López también ha querido dejar bien claro que para los demócratas éste debe ser un día de satisfacción, por la "desaparición de un fantasma que planeaba sobre nuestras vidas".  "La imagen que hemos visto hoy es la foto de la victoria de la democracia y la derrota del terrorismo. Siempre es mejor una banda terrorista ETA sin armas que con armas y esto es un nuevo paso hacia su desaparición definitiva", ha dicho Patxi López.

Podemos Euskadi ha reaccionado también al anuncio a través de Twitter, con un mensaje en que no se valoraba en sí el gesto de la banda terrorista: "A ETA le queda el paso de disolverse. Después, a la sociedad nos corresponde construir el relato y la convivencia". Sin embargo, su líder, Lander Martínez, ha considerado la noticia como "positiva" porque supone "un paso adelante hacia la paz", pero ha aclarado que el día de hoy "no es una fiesta", sinó una jornada para recordar a las víctimas. El parlamentario de Elkarrekin Podemos se ha felicitado por el hecho que lo ocurrido en este sábado no haya sido una "exposición aramamentística2 porque esto podría haber resultado doloroso para las víctimas.

Críticas

Alfonso Sánchez, presidente del Asociación de Víctimas del Terrorismo, ha asegurado que el desarme "es un circo calculado" y ha declarado en la COPE que "las víctimas creen en el desarme que lleve a cabo la policía y la guardia civil". Daniel Portero, presidente de otra asociación de víctimas, Dignidad y Justicia, ha pedido al gobierno español que no proceda a una aproximación de los presos etarras a Euskadi en contrapartida a la entrega de armas. Ha exigido que se clarifiquen los actos de ETA no resueltos judicialmente y ha afirmado que "el Estado de derecho se debe mantener firme".  UPN también se ha mostrado muy beligerante con el desarme, en lo que ha calificado de "proceso orquestado por ETA y de lo que hay muchas dudas sobre las garantías y la verificabilidad con las que se llevará a término".

PP y Ciutadans han tendido a minimizar la importancia de la entrega de armas, a lo que acusan de ser una herramienta propagandística de la banda armada. La parlamentaria del PP vasco Laura Garrido, en declaraciones a Radio Euskadi, ha asegurado que "lo importante del día de hoy" es que se asiste a una "derrota de ETA en toda regla" y ha afirmado que ha sido posible por la "aplicación de la ley", la "tarea incansable" de las Fuerzas de Seguridad del Estado y la "unidad de los demócratas". La representante del PP, que ha resaltado el "valor de la unión de las fuerzas democráticas ante el terrorismo", ha señalado que no le han gustado las "fotos" que se han visto en estos días y en las que "el más sonriente" es Arnaldo Otegi, quien "ha sido condenado por pertinencia a organización terrorista" y "todavía no ha condenado el terrorismo de ETA". Ciudadanos, a través del secretario general de su grupo parlamentario, Miguel Gutiérrez ha calificado el desarme de engaño usado por la banda para blanquearse y ha apuntado que "el mal llamado proceso de paz no es más que un circo".

 

Foto de portada: Ram Manikkalingam, coordinador de la Comisión Internacional de Verificación en rueda de prensa en Bayona.