Rodrigo Rato también aparece a los papeles de Panamá. El expresidente de Bankia y exdirector gerente del FMI, recurrió al despacho panameño Mossack Fonseca para cerrar el rastro del patrimonio que escondía en el exterior antes de que lo descubriera la Agencia Tributaria española. Rato recuperó 3,6 millones de euros antes de conseguir disolver dos empresas offshore.

Según documentos en los cuales ha tenido acceso El Confidencial, el bufete de Gibraltar que gestionaba las sociedades de Rato en el extranjero, Finsbury Trust & Corporate Services Limited, contrató los servicios de Mossack Fonseca en el 2013 para liquidar Westcastle Corporation y Red Rose Financial Enterprises, las dos compañías offshore que el exvicepresidente económico de los gobiernos de José María Aznar utilizó durante más de dos décadas para eludir el Fisco.