El vicesecretario de Organización y Electoral del PP, Fernando Martínez-Maillo, ha asegurado este jueves que pidieron a la exalcaldesa de València Rita Barberá que diera un "paso atrás" y le plantearon que tenía que dejar el partido. Según ha añadido, esta decisión contaba con el apoyo de Mariano Rajoy, aunque no fuera el presidente del Gobierno el que la llamara por trasladárselo.
El dirigente del PP ha explicado que es "lógico" que las personas que se encargan de "estas cosas" sean los que hacen estas gestiones. Por lo tanto, ha subrayado que "no había ninguna necesidad de que hubiera una llamada de Rajoy a Rita Barberá". "Ella sabía perfectamente que cuando hablamos con ella, pues claro está, teníamos detrás el apoyo del presidente. Ella lleva muchos años en el partido y sabe cómo son estas cosas", ha manifestado.
Al ser preguntado por si Barberá hubiera dejado el escaño en caso de haberlo pedido Rajoy, Martínez-Maillo ha admitido que, desde que conocieron que el Tribunal Supremo abría causa para investigarla en el caso de presunto blanqueo de capitales, en el partido se pusieron a trabajar para "buscar una solución". "Yo mismo hablé con ella en muchas ocasiones. Le pedimos que en interés del partido y en su propio interés tenía que dar un paso atrás. Aquí hemos estado dialogando y hablando con ella en todo este tiempo", ha precisado.
El responsable de Organización del PP ha indicado que reclamaron a Barberá "un paso atrás" aunque no hay una "imputación formal", en "coherencia" con lo que habían solicitado a los otros ediles de su anterior equipo municipal.
"Hubo muchas conversaciones, muchos tira y afloja lógicos, que se producen en estos casos porque no es fácil. Es doloroso para ella y para el PP", ha afirmado, después de recordar su trayectoria en el partido, con cinco mayorías absolutas en València. Según ha dicho, les ha costado "mucho" y no es un momento "agradable" ni para ella ni para el PP.
Además, ha precisado que lo que le plantearon es que "al final tenía que dejar el partido" y, antes de que esta decisión se produjera, ella "tomó la decisión de abandonar". En el caso de su acta de senadora, no ha aclarado si llegaron a pedirle que renunciara y se ha limitado a decir que hay un sistema de representación parlamentaria, que no existe mandato imperativo y "no puede ser revocado el cargo de diputado o senador".
Dicho esto, ha aprovechado para criticar que Ciutadans se haya "arrogado" la baja de la exalcaldesa del PP "como si fuera cosa suya". "Siguiendo estrictamente el acuerdo con Ciutadans, Rita Barberá seguiría en el Partido Popular", ha enfatizado.
Además, ha destacado que en el PP valenciano han realizado una "gran renovación" y no se puede decir que el partido "no ha hecho nada". De hecho, ha puesto en valor las medidas que han impulsado para "combatir la corrupción", endureciendo las penas para evitar que haya financiación ilegal.
Según su opinión, la corrupción "no es un problema del PP", sino que afecta a "todos" los partidos. Y ha advertido a los nuevos partidos que presumen de no tener que eso es "pasajero" como la juventud, porque cuando entran en las instituciones aumentan las posibilidades que tengan un "garbanzo negro".
En cuanto a si teme el PP que Barberà 'tire de la manta', es decir, que pueda revelar informaciones que perjudiquen al partido, ha asegurado que la exalcaldesa "nunca" ha sugerido nada parecida y "no ha habido amenazas de ninguna naturaleza". "Y si lo hubiera hecho no lo hubiera aceptado", ha añadido, a pesar de admitir que las conversaciones con ella no han sido fáciles, ya que se mezcla la larga trayectoria de la popular y también asuntos personales.
Al ser preguntado por la exigencia de Ciutadans que o bien Mariano Rajoy o bien Luis de Guindos asuman responsabilidad por el intento de colocar a José Manuel Soria en el Banco Mundial, Maillo ha optado por responder de que está convencido que el partido de Albert Rivera sigue comprometido con las 150 medidas de su acuerdo. Así confía en que si Mariano Rajoy vuelve a presentarse a una investidura, seguirá teniendo como mínimo 170 diputados.
El dirigente del PP ha defendido que Guindos no comparezca ante el pleno del Congreso para explicar este asunto, alegando que este Parlamento no puede controlar a un Ejecutivo nombrado en 2011 y denunciando que lo que pretende la oposición es "escenificar el primer acto de precampaña electoral para unas terceras elecciones que el PP quiere evitar".
Y, con respecto a que si la sucesión de escándalos puede afectar a las opciones de Mariano Rajoy de ser presidente del Gobierno, ha replicado que los ciudadanos le dieron apoyo y tiene "la legitimidad de las urnas". "Es el que vamos a poner sobre la mesa para intentar formar gobierno y si tenemos que ir a terceras elecciones buscaremos la legitimidad de las urnas", ha añadido.