Mariano Rajoy lo tiene claro. No es el gobierno español (ni la Constitución) quien prohíbe a los catalanes decidir si quieren que Catalunya sea un Estado o no, sino al revés. Según su opinión, "la pretensión del Govern es que los españoles no podamos decidir sobre nuestro futuro", ha afirmado, y lo que es más, según él, es que en Catalunya "hay instituciones que sólo están al servicio de los independentistas".

Jugando en casa (en la Moncloa), y en una entrevista en Los Desayunos de TVE, Rajoy ha insistido en que "lo que es España lo decidimos entre todos los españoles" porque, ha asegurado, "la soberanía nacional es un derecho que no se vulnerará".

Uno de los motivos por los cuales el presidente español quiere mantener Catalunya dentro del Estado es que "hay muchos lazos que nos unen: gente que se ha casado, gente que se ha unido, gente que hace cosas".

Aquí es donde ha vuelto a aparecer la Operación Diálogo y su predisposición a "seguir" ejecutándola y es precisamente por eso que ha recordado: "Nuestra mano está tendida al diálogo y a los acuerdos por el interés general". Y en todos los sentidos, porque también ha hecho uso del término "diálogo" para hablar sobre la posible aprobación -o no- de los presupuestos con el apoyo del PSOE y/o C's.

El aviso de Rajoy

Después de que ayer avisara de que la independencia sería "una amputación terrible y dolorosa, sin salvación", y confesando que "una de las cosas que más me preocupa es Catalunya", el presidente español ha querido alertar de que si finalmente el Govern cogiera la directa y Catalunya acabara dejando el Estado, "saldría de la zona euro, del mercado único, de la Unión Europea".

Pero Rajoy también tiene claro que el ejecutivo catalán no hará nada y por eso ha tildado de "impensable que nos pongamos a discutir sobre qué leyes hay que cumplir y cuáles no". La solución al problema, según él, es "hablar de temas reales como la financiación, la ley de dependencia o el Corredor Mediterráneo".

Y es que la posición del Estado es clara y es "garantizar la unidad de España", motivo por el cual "hay que ser contundente en el fondo". Y ser contundente en el fondo puede querer decir que, por ejemplo, "hay personas que el 9-N incumplieron la ley y los tribunales hayan actuado".

Eso sí. Rajoy ha enviado un mensaje al Govern y es que "no dependa de un grupo de extremistas como lo es la CUP" porque, asegura, "es muy peligroso".