Después del 'no' del PSOE, Mariano Rajoy se ve obligado a presentarse al debate de investidura de este martes sin ninguna garantía de salir escogido. Al contrario, el 'no' del PSOE, firmemente defendido por Pedro Sánchez, prácticamente oficializa el fracaso de la investidura y obliga a Rajoy a seguir el mismo camino que hizo el líder socialista en su intento del mes de marzo.

Con todo, Rajoy sigue abierto a un resquicio de esperanza, la de encontrar los apoyos necesarios, "seis votos afirmativos u once abstenciones", recordando que "no es la primera vez que un presidente es investido con menos de 170 votos". Es por eso que, en rueda de prensa posterior al encuentro con Sánchez, Rajoy ha asegurado, "lo seguiré intentando", tanto en relación al debate de investidura de esta semana como a un eventual nuevo intento en las próximas semanas.

En todo caso, Rajoy desplaza la responsabilidad de su cantado fracaso a Pedro Sánchez y su partido, que "es el PSOE quien tiene la llave" y, como ha hecho últimamente, ha insistido en la necesidad en acabar con la "incertidumbre política" de los últimos meses, con un gobierno "con las funciones limitadas".

"No nos podemos permitir tres elecciones en un año", ha añadido Rajoy, que incluso ha llegado a recordar que continúa vigente su primera propuesta de articular "una gran coalición", con PSOE y Ciudadanos, reprochando a los socialistas que persistan en una "situación de bloqueo que no lleva a ningún sitio" y pidiéndolos que, una vez descartada una gran coalición que daría "una amplia mayoría que generaría confianza fuera", lo "más juicioso" sería "desbloquear la situación permitiendo que el partido que más votos ha obtenido pueda gobernar.