El debate de investidura que se está sustanciando en el Congreso ha irrumpido esta mañana sin ambages en la sesión de control al President que se celebraba a la misma hora en el Parlament. El jefe del ejecutivo catalán, Carles Puigdemont, convencido de que el candidato Pedro Sánchez no saldrá adelante en su investidura, ha pronosticado que esta votación se convertirá en lo que el portavoz de Juntos pel Sí, Jordi Turull, había descrito instantes antes como las exequias de la tercera vía.
“Ya nadie podrá llamarse a engaño si había alguien con esperanzas en un espacio de concertación para una propuesta en que nos pudiéramos sentir cómodos”, ha advertido.
Puigdemont no sólo se ha referido a "las esperanzas desvanecidas" sobre la incapacidad de sacar adelante una propuesta de referéndum tal como defendía Podemos, sino que ha expresado la preocupación ante el acuerdo que han cerrado los socialistas con Ciudadanos, el cual, según su opinión, no sólo no se concretará en un gobierno sino que en caso de hacerlo tampoco convencería.
Que se pongan las pilas
En cualquier caso, el president ha alertado de que la incertidumbre sobre el futuro ejecutivo español no es una buena noticia para Cataluña. “Necesitamos imperiosamente que la política española se ponga las pilas y que pueda haber interlocutor”, ha asegurado."En el otro lado no hay prácticamente nadie", ha lamentado el jefe del ejecutivo que ha explicado que cuando el Govern tiene que plantear cuestiones "un poco complejas" a sus interlocutores en el Estado reciben como respuesta que están en funciones.
El debate sobre el referéndum ha sido planteado directamente por el portavoz de Catalunya Sí que Es Pot, Lluís Rabell, que ha celebrado el apoyo de Puigdemont a la consulta.
El president ha insistido que en caso de que se planteara esta posibilidad el Govern se sentaría a hablar, pero ha recordado que sólo lo defiende Podemos, lo cual se demuestra “claramente insuficiente”.
En este sentido, ha replicado a Rabell que también su ejecutivo está en condiciones de exigir saber “qué pasará si no es viable ni posible de ninguna de las maneras este propuesta como parece que está quedando claro”?.
Reproches con PSC
También el socialista Miquel Iceta ha abordado la investidura cuando ha empezado su intervención confiando irónicamente que “la izquierda de verdad y la derecha de siempre” no voten juntos para evitar el cambio en Madrid.“En todo caso, sería sinónimo de lo que las derechas y las izquierdas de este Parlamento han votado en la investidura del president de la Generalitat”, ha replicado Puigdemont con igual socarronería.
Financiación
Evidentemente, el turno de Ciutadans ha abordado también una incursión al debate del Congreso. De hecho, Puigdemont no ha tenido inconveniente a felicitar la formación de Inés Arrimadas por los resultados que obtuvo a las elecciones y por el protagonismo que su gestión de estos les ha permitido tener.Ante los reproches de Arrimadas en el sentido que el Govern ha renunciado a mejorar la financiación, el presidente ha puntualizado que renuncia a “liderar” la revisión del sistema pero agotará “hasta la última coma de todas las opciones que den las competencias estatutarias”.